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Nino Bravo y las Spice Girls

Decía Carlos Gardel que veinte años no eran nada. Veinticinco tampoco. No nos damos cuenta hasta que cumplimos la treintena, cuando los padres se jubilan, los abuelos se van marchando definitivamente, empiezas a conocer la enfermedad y el cuerpo ya no se recupera tan rápido de las pachangas y, especialmente, de las resacas. Nunca pensé […]