Avances en la fusión entre Liberbank y Unicaja. Los consejos de administración de ambas entidades se reunieron en la tarde de este miércoles para formalizar las conversaciones iniciadas hace unos días sobre la posible consolidación de sus negocios para crear el quinto banco del mercado español por volumen de activos, según publican algunos medios de comunicación.

Así pues, Liberbank y Unicaja formalizan la negociación y han decidido contratar a los asesores legales y bancos de inversión que llevarán a cabo la auditoria legal (due diligence) para estudiar la operación.

De esta forma, el banco presidido por Manuel Azuaga contará con los servicios de asesoramiento de Uría Menéndez, PwC y Mediobanca. Por su parte, la entidad dirigida por Pedro Manuel Rivero Torre estará asesorada por Ramón y Cajal, Deloitte y Deutsche Bank. En ambos casos, son los mismos asesores que estudiaron la operación en el intento de fusión que finalmente se frustró en mayo de 2019.

El trabajo más delicado corresponderá a las auditoras PwC y Deloitte porque deben analizar la situación precisa de cada uno de los bancos. Con sus conclusiones, en un trabajo que se denomina due diligence, cada uno de los participantes debe llegar a una valoración de los activos y hacer una oferta que se plasmará en la ecuación de canje. Con ella, se determinará qué parte del capital de la nueva entidad fusionada corresponde a Unicaja y cuanta a Liberbank. Las entidades ya intentaron su fusión en 2019, pero rompieron en mayo de aquel año precisamente porque no se pusieron de acuerdo en el reparto del capital del banco fusionado.

Provisiones y capital reforzados

Unicaja y Liberbank han reforzado sus provisiones y capital en los últimos meses a consecuencia de la pandemia. Aunque las coberturas de su morosidad es diferente: en el caso de Unicaja el ratio es del 60,9% y en el de Liberbank del 50%, mientras que el de los activos adjudicados es del 62,4%, y del 49%, respectivamente.

El activo total de Unicaja a cierre de junio ascendía a 63.002 millones de euros, una plantilla de 6.274 empleados y una red de 1.029 oficinas. Por su parte, Liberbank contaba con 45.824 millones de euros en activos, 3.698 trabajadores y 579 oficinas.

De esta manera, la combinación de los negocios de Liberbank y Unicaja daría como resultado la creación de la sexta entidad por volumen de activos en España (o la quinta, descontando la fusión entre CaixaBank y Bankia), con más de 108.826 millones de euros, una red de 1.608 oficinas en España y una plantilla integrada por 9.972 trabajadores.

Cambios en la normativa europea

El Banco Central Europeo (BCE) ha cambiado la normativa y ya no exigirá que el banco resultante tenga el nivel de capital equivalente al banco con mejor ratio de los que se fusionan. Esta circunstancia podría hacer que no fuera necesaria una ampliación de capital y que los costes de los despidos y cierres de oficinas se pagaran con el fondo de comercio negativo que generaría la operación.

Pero el camino solo acaba de empezar y se calcula que la due diligence podría tardar entre tres y cuatro semanas en estar preparada, según fuentes conocedoras de la operación.

Una vez que finalicen los informes, los consejos deberán decidir si dan su visto bueno a una operación que daría lugar a la quinta mayor entidad por volumen de activos en España (ya materializada la fusión entre CaixaBank y Bankia).