Si CaixaBank y Bankia se fusionan, el nombre que elegirá el nuevo grupo será el de CaixaBank, por lo que se abandonaría el de Bankia, según fuentes financieras consultadas por Cinco Días.

No obstante, aunque estas mismas fuentes indican que no es algo que se haya firmado, sí mantienen que es “una decisión tomada en firme para el caso de que la operación salga adelante“.

Esta decisión encaja con el formato que se manejara para la operación: fusión por absorción. En este sentido, CaixaBank absorbe a Bankia.

Esta no es una práctica desconocida para el banco dirigido por Gonzalo Gortázar, que, hasta ahora, ha extendido su marca a todas las entidades que ha ido absorbiendo.

Integración total

CaixaBank ha seguido la misma línea en todas las integraciones que ha llevado a cabo: abandonar las antiguas marcas y concentrarse en su propia firma, lo que conlleva sinergias y eficiencias considerables desde el punto de vista operativo, comercial y de comunicación.

Por su parte, Bankia ha “sufrido mucho” con su “fallida” salida a bolsa, las preferentes, el rescate y los casos judiciales, como el de las tarjetas black y el propio caso Bankia.

En todo caso, aunque la decisión está tomada y finalmente Bankia desaparecerá como marca comercial de la banca del nuevo grupo, el calendario y el ritmo de extensión de la marca comercial CaixaBank a todo el grupo aún no está fijado.

Esto, siempre, teniendo en cuenta que finalmente se firme un acuerdo sobre las condiciones de canje y la composición del consejo para cerrar la operación de fusión.