Este lunes, 4 de mayo, ha dado comienzo la fase 0 de desescalada o de preparación –la primera etapa de las cuatro que contempla el Plan para la Transformación hacia una Nueva Normalidad–, que se caracteriza por el establecimiento de medidas de alivio comunes para todo el país.

Una vez doblegada la curva de contagios, en esta fase 0 de desescalada se permite la movilidad fuera del domicilio, fundamentalmente en el ámbito privado, y se establecen medidas con un riesgo asociado de contagio muy bajo o nulo, siempre que se cumplan las indicaciones de seguridad, en base a la responsabilidad y autoprotección de los ciudadanos.

Entre las permitidas para esta fase, destaca la apertura de restaurantes y cafeterías con entrega para llevar a domicilio y sin consumo en el local. En estos casos, las empresas que estuvieran aplicando Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) pondrán renunciar a estos progresivamente para parte o toda la plantilla y “facilitar su tránsito” hacia las reducciones de jornada, “que suponen un menor impacto económico sobre la persona trabajadora”.

Así lo comunicaba la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien matizaba que el objetivo de esta flexibilización es facilitar a empresas y trabajadores la incorporación gradual a la actividad tras el confinamiento por el coronavirus.

ERTEs controlados

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha apuntado en una entrevista en Al Rojo Vivo que los ERTEs van a continuar, pero “hay que pautar en qué grado y con qué ritmo“.

La titular del Ministerio ha apostillado que estos expedientes de regulación han sido una medida “muy eficaz”, por lo que “no tendría sentido que ahora se dejase caer”, ha mandado un mensaje de tranquilidad y ha afirmado que los mecanismos de protección para trabajadores y empresas puestos en marcha por el coronvarius “van a continuar”.

Por otro lado, El Ministerio de Trabajo y Economía Social está estudiando que las empresas con sede en un paraíso fiscal o que estén repartiendo dividendos no puedan acogerse a las condiciones de un ERTE, según ha publicado Europa Press.

“Eso sí, desde el Ministerio se están estudiando medidas, nuevas garantías para que, ante los enormes beneficios que reciben por un ERTE, no puedan acogerse empresas que tengan sede en algún paraíso fiscal o bien empresas que estén repartiendo dividendos. Es una reflexión que está en el seno de la UE. Lo hemos planteado al diálogo social y esperamos que salga adelante”, ha explicado Díaz en una entrevista concedida a La Vanguardia.

Más información: