Así es la alta cuna británica, porque aquí no hay bajas camas, pero sí un cúmulo de chismorreos ingleses, con olor a tradición, que Penhaligon’s recoge en su nuevo perfume.

Está claro que nunca te habrás preguntado a qué huelen los cotilleos de la alta sociedad británica, pero sí te habrás interesado por ellos, como buen habitante de este planeta. Desde asuntos de alcoba hasta secretos contados en el calor del hogar con dos whiskies en mano o en las tardes de paseos de jóvenes casaderas. Cualquier momento de las acomodadas familias de Inglaterra es susceptible de querer ser sabido y comentado, y, por eso, no hay tiempo que perder. Como tampoco hay que dejar pasar la ocasión de felicitar a la casa de perfumes nicho que ha creado una historia propia dentro de la historia de la perfumería británica y mundial. 150 años cumple Penhaligon’s y lo celebra con una fragancia especial, no sólo por sus notas que le dan forma y olor, sino por el elixir que encierra cada nota olfativa: un preciado viaje por la alta cuna británica (y, claro, sus historietas).

Hay que remontarse a 1870, cuando William Penhaligon abrió su primera barbería en MyFair, el prestigioso barrio londinense, donde arreglaba el pelo y la barba a jóvenes distinguidos, cuna también de Hamman Bouquet, el primer perfume Penhaligon’s, inspirado en los baños turcos y, por qué no, cuna de la enorme familia de perfumes de la que hoy  disfrutamos, todos ellos de arraigada tradición inglesa pensados para la alta sociedad y deseados por este mismo estrato social. Vestir a damas y caballeros es casi tan complicado como dar con el perfume que mejor los defina, así que hay que empaparse de sus gustos, costumbres y estilo de vida para dar en la diana y mantenerse vivo en esos entornos durante 150 años. Y eso mismo celebramos hoy con BRILLANTLY BRITISH, el perfume unisex creado especialmente para este aniversario, que festeja la anglofilia que todos sentimos por una país protagonista de grandes noticias de alcurnia y madre biológica de la monarquía más importante de Europa, al menos de la más afamada. Lo hace sorprendiendo con una rica combinación de ingredientes a base de caramelo salado y lavanda helada, siendo la lavanda un recurso distintivo de la perfumería anglosajona, que aporta una salida fresca en perfecta armonía con el fondo de resina de benjuí y ládano. Por medio de esta fragancia la casa Penhaligon’s festeja el sesquicentenario de este imperio olfativo distribuidor oficial de la gran Casa Real británica hasta en tres ocasiones.

El llamado britanishness in a bottle que nos ofrece pequeñas pinceladas de lo que podría haber sido un día de palacio en The Crown o una sobremesa en Downton Abbey. El “brita- nismo” más puro que esperábamos como se espera el té con pastas de las cinco de la tarde de un fin de semana (aunque sus nobiliarias gentes no estén acostumbradas a saber qué es un fin de semana).

Perfume Brilliantly British, de Penhaligon’s.
Perfume Brilliantly British, de Penhaligon’s.