Hay marcas que no solo venden cerveza: venden identidad nacional. En Reino Unido, Old Speckled Hen es una de ellas. Nacida en 1979 y convertida con el tiempo en una de las ales premium más reconocidas del país, la histórica enseña británica cambia ahora de manos. Y el comprador no es otro que Damm.
La compañía catalana presidida por Demetrio Carceller Arce ha anunciado la adquisición de Old Speckled Hen al grupo Greene King, en una operación que consolida la expansión internacional de la cervecera española y refuerza especialmente su presencia en Reino Unido, uno de los mercados más estratégicos para el sector premium europeo.
La compra tiene algo más profundo que una simple ampliación de portfolio. Supone la entrada definitiva de Damm en uno de los segmentos más simbólicos de la cultura cervecera británica: el universo de las ales tradicionales. Un territorio históricamente dominado por marcas locales y profundamente vinculado a la identidad de los pubs ingleses.
La operación se apoyará además sobre una infraestructura clave para el grupo: The Eagle Brewery, la planta que Damm adquirió en Bedford en 2022 y que se ha convertido en el gran centro operativo de la compañía fuera de la península ibérica. Allí se elaborará toda la gama de Old Speckled Hen tras el periodo de transición.
No es un movimiento improvisado. Damm lleva años construyendo silenciosamente una estrategia internacional mucho más ambiciosa de lo que suele percibirse desde España. Actualmente, el negocio exterior ya representa alrededor del 30% de su actividad y Reino Unido se ha convertido en uno de los mercados prioritarios, impulsado sobre todo por el crecimiento de Estrella Damm como cerveza premium mediterránea.
Ahora, con Old Speckled Hen, la compañía suma una marca profundamente británica a un portfolio donde ya conviven Estrella Damm, Daura o Damm Lemon. La jugada permite a la empresa jugar en dos ligas distintas: la exportación del estilo mediterráneo y la producción local integrada en la tradición inglesa.

Y ahí está precisamente una de las claves estratégicas de la operación.
Porque lejos de imponer una identidad extranjera, Damm parece haber entendido algo fundamental del consumidor británico: las ales no son únicamente una bebida, son patrimonio cultural. Elaboradas mediante fermentación alta y con sabores más complejos y tostados que las lager tradicionales, forman parte de la historia social del Reino Unido desde hace más de mil años.
La propia Old Speckled Hen nació ligada a otro icono británico: la fábrica de automóviles MG en Oxfordshire. Fue creada originalmente por Morland Brewery para conmemorar el 50 aniversario de la histórica marca automovilística, y su nombre hacía referencia a un coche moteado utilizado dentro de la planta. Décadas después, continúa siendo una de las ales más reconocibles de los pubs ingleses.
La compra también reactiva simbólicamente el pasado de The Eagle Brewery, históricamente vinculada precisamente a la elaboración de ales británicas. Luke White, Managing Director de Damm UK, lo resumía así al anunciar la operación: “Old Speckled Hen complementa nuestro portfolio y reconecta nuestra fábrica con sus raíces históricas”.
En paralelo, Damm sigue reforzando músculo industrial. En los últimos tres años ha invertido más de 80 millones de euros en la planta de Bedford, incorporando nuevas líneas de producción y tecnología para bebidas sin alcohol y refrescos. La capacidad máxima ya alcanza los 1.800 millones de litros anuales.
En un mercado global donde las grandes cerveceras buscan escala, autenticidad y arraigo local al mismo tiempo, Damm acaba de comprar algo mucho más valioso que una marca histórica. Ha comprado tradición británica embotellada.
Y eso, en el negocio de la cerveza premium, vale oro.

