Tapas Magazine, publicación de la editorial SpainMedia, ha entregado su V edición del premio ‘Chef of the Year a la reputada cocinera francesa Dominique Crenn.

Andrés Rodriguez, presidente de SpainMedia y editor y director de la revista, fue el encargado de entregar a Crenn el premio en una gala presentada por el carismático Boris Izaguirre, a la que asistieron algunos de los rostros más conocidos de la gastronomía, como Quique Dacosta, y algunas de las personalidades más importantes del cine, la televisión, la comunicación, el espectáculo y el lifestyle, entre los que se encontraban Íñigo Onieva, Samantha Hudson, Jorge Blass, Eva Isanta, Brays Efe, Raül Balam o Gipsy Chef, entre otros.

El también presidente y editor de FORBES ha recordado a todos aquellos que han recibido el galardón antes de Crenn y les ha alabado por sus méritos.

Lee el discurso completo de Andrés Rodríguez en el evento:

Bienvenidos a la capital de Europa. Bienvenidos a Madrid. 

Buenas noches a todos. Vivimos en la ciudad de la que todo el mundo habla. Algunos de nosotros hemos nacido aquí y la hemos visto en tiempos peores.

A Madrid no le importa mucho si has nacido aquí. Bueno, no le importa nada. Hacemos revistas y creamos comunidades desde aquí, y hoy premiamos a Dominique Crenn, la primera mujer en conseguir tres estrellas Michelin en América, emprendedora, un pilar importante de la cultura de San Francisco, que vive en Los Ángeles y que pronto abrirá un restaurante en París, tal y como me contó anoche.

Muchas gracias Quique Dacosta por cuidarnos anoche en el reservado del Mandarín. Se lo dije ayer, pero lo quiero decir hoy delante de todos. Lo que está haciendo Quique en Madrid en el antiguo Ritz está cambiando esta ciudad.

Este es el año en el que hemos aprendido un sinónimo nuevo. Hemos aprendido que hostelería es sinónimo de libertad. Y el mundo se ha quedado boquiabierto al ver como Madrid se ha echado a las calles para compartir la alegría de vivir a la que cantaba Ray Heredia. Sin comer y beber no se puede vivir. Saber vivir es saber beber y también saber comer. Son tres infinitivos que maridan muy bien.

Desde que editamos por primera vez TAPAS hace seis años, inspirados en el personaje de Carpanta del gran dibujante y moroso Vázquez –muy pronto nos reconocieron con el Premio Nacional de Gastronomía, en 2016– nos pusimos una misión: explicar como funciona el mundo a partir de lo que comemos y lo que bebemos. Y con quién comemos y qué bebemos. Enhorabuena a Nacho Manzano por el Premio que la Academia de Gastronomía le ha dado esta mañana. Gracias Nacho por venir, vete reservando 170 cubiertos que somos los que estamos hoy aquí. 

En el confinamiento hemos bebido más y mejor, anoche me lo contaba Vicente Cebrián al que uno de sus vinos, Castillo de Ygay 2010, ha sido elegido por la revista Wine Spectator de mi amigo Marvin Shanken mejor vino del mundo. Eso es hacer país.

Enhorabuena Dalmau. 

En el confinamiento hemos vaciado la bodega y hemos presumido en Instagram de probar el ‘delivery’ de los mejores restaurantes. Hemos inventado cenas entre amigos virtuales, citas románticas enviando un champán a la pareja para brindar por Zoom y tantas cosas que ya conocéis.

En estos meses también ha habido compañeros que han tenido que cerrar su negocio de hostelería y me gustaría recordarles.

En estos seis años hemos premiado a cinco chefs. Paco Morales, el cordobés que se enfrentó al reto de rescatar la cocina andalusí. A Daniel Humm, que este año ha dado prueba de su talento y ha reconvertido 11 Madison Park en un restaurante vegetariano –este fin de semana he tenido la oportunidad de probar su propuesta en Londres, Davis and Brooks en el Hotel Claridge, y os la recomiendo.

Hemos premiado a José Andrés, ¿qué os puedo decir de él? Uno de los momentos mas emocionantes del año me pareció su discurso al recoger el Príncipe de Asturias. ¿Qué hacemos con él?, ¿le nombramos embajador en Estados Unidos? A la salida podéis firmar para que le den el Nobel de la Paz, ojo que no exagero. 

Y le hemos dado todo nuestro amor a Martín Berasategui, y a su garrote, el cocinero español con más estrellas Michelin. El primero en conocer el galardón de este año fue José Andrés, luego llamé a Daniel Humm, y por supuesto el jurado votó. 

Dominique está aquí por méritos propios. Nunca estudió cocina.

Estudió finanzas, que son imprescindibles para que un restaurante siga vivo, la comanda sea rentable y los bancos crean en ti. Se metió a cocinar porque necesitaba un trabajo. Ha dado de comer a las grandes mentes de Silicon Valley, muchos de los teléfonos que usáis y sus aplicaciones han sido alimentadas con sus menús. Crenn vive en Los Ángeles, ciudad que ama y desde la que se desplaza a San Francisco de Martes a Sábado. Su restaurante no abre el fin de semana porque Dominique quiere descansar.

Se ha enfrentado a un cáncer, ella lo contó en las redes, con gran valentía. Quique estuvo allí dándole la mano. En las redes podéis buscar una fotografía estremecedora el día que se cortó el pelo tras la sesión de quimioterapia, en el sótano de su restaurante. El primer libro de cocina que Dominique se compró fue de Quique Dacosta.

¡Ah!, se me olvidaba contaros que el chotis tenía razón. Que de Madrid se va al cielo. Al tocino de cielo. 

Muchas gracias y gracias por venir a cenar con nosotros, a Madrid por ser así y enhorabuena a Dominique Crenn