La feria Watches & Wonders Geneva, la segunda más importante del sector de la alta relojería (después de Baselworld), prevista para el próximo abril, se ha cancelado. Esta mañana, el comité organizador del evento, antes conocido como Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH por sus siglas en francés), ha anunciado que, tras muchas reuniones y debates, ha tomado esa decisión “para proteger así la salud y seguridad de todos los visitantes” ante las noticias del Covid-19. Así, marcas como Cartier, Panerai, Vacheron Constantin, Montblanc, IWC y Hermès se perderán la oportunidad de revelar sus creaciones de 2020 en esta feria.

Es el segundo encuentro relojero que se cancela este año por la alerta que genera el nuevo virus, después de que el grupo Swatch notificara a sus invitados que liquidaba Time to Move, programado para marzo. En él iba a presentar las novedades de sus marcas (Omega, Blancpain, Breguet, entre otras). También la japonesa Seiko había organizado una reunión internacional con clientes y periodistas de todo el mundo para celebrar en Tokio que su marca Grand Seiko cumple 60 años. Finalmente, no se va a producir.

El sector está a la espera de la decisión que adopten los organizadores de Baselworld, la mayor feria de relojería de lujo. De celebrarse, tendrá lugar entre el 30 de abril y el 5 de mayo de este año, con expositores tan relevantes para la industria como Rolex y Patek Philippe. El grupo que sí logró realizar un encuentro internacional fue LVMH, en Dubái el pasado enero, para mostrar las nuevas piezas de sus marcas Hublot, Zenith y Bulgari.

Con estas cancelaciones, llueve sobre mojado en la industria relojera. El primer dolor de cabeza fue Hong Kong, un centro de importación de relojes de lujo primordial. Las consecuencias de meses de protestas callejeras, donde los manifestantes exigían más democracia al Gobierno autónomo y a Pekín, provocaron una caída de las exportaciones suizas del 11,4% en 2019, si bien las que fueron a parar a la China continental aumentaron un 16%, según la Federación de la Industria de Relojes Suizos.

Ahora, la alarma por el coronavirus no acompaña. Las calles vacías de muchas ciudades del gigante asiático no invitan a salir de casa para comprar un reloj, precisamente. Pero los hay positivos, como Nick Hayek, consejero delegado del Grupo Swatch: “Si el coronavirus solo dura uno o dos meses, no tendrá un impacto negativo para el año. Los relojes suizos  siguen siendo un gran deseo para el consumidor chino, en todos los puntos de precio. Y los compradores chinos querrán comprar aún más después de que lo peor haya pasado”.

Las ferias se reinventan