Bill Gates y Melinda French Gates han finalizado oficialmente su divorcio, según los registros judiciales presentados el lunes en el condado de King, Washington. Ninguno de los dos recibirá manutención del cónyuge y French Gates no cambiará legalmente su nombre.

El tribunal aprobó el contrato de separación de Bill y Melinda, que fue firmado por la pareja antes de anunciar su divorcio en marzo. El documento dicta cómo la pareja dividirá sus activos, que incluyen propiedad, deudas y «cualquier manutención postsecundaria» para sus tres hijos, que son todos mayores de 18 años.

Dado que el acuerdo no se presentó ante la corte, no está claro cómo dividirán su enorme fortuna, aunque las presentaciones ante la Comisión de Bolsa y Valores han demostrado que Melinda ya ha recibido acciones por valor de 3.300 millones de dólares (2.780 millones de euros) de Bill.

Bill, cofundador de Microsoft en 1975 con Paul Allen, es actualmente la cuarta persona más rica del mundo [consulta aquí la lista completa], según FORBES, con un patrimonio neto estimado de 131.100 millones de dólares (110.420 millones de euros).

Bill y Melinda se han comprometido a donar la mayor parte de su fortuna a causas benéficas, principalmente a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, que se ha convertido en la fundación privada más grande del mundo. La pareja dice estar comprometida a dirigir la fundación en conjunto tras del divorcio. Sin embargo, la fundación anunció el mes pasado que Melinda renunciará en dos años si resulta que ella y Bill no pueden trabajar juntos.

En su petición de divorcio original, Bill y Melinda dijeron que su relación estaba «irremediablemente rota». Según el Wall Street Journal, Melinda estaba angustiada por las reuniones de Bill con el depredador sexual fallecido Jeffrey Epstein y comenzó a consultar a abogados de divorcios en 2019.

Un portavoz de Bill también admitió que tuvo una aventura con un empleado de Microsoft en 2000, que la junta de la compañía investigó en 2019, también según el Wall Street Journal. Bill renunció a la junta de Microsoft en marzo de 2020 antes de que se completara la investigación, aunque el portavoz niega que lo haya hecho debido a la investigación.