El pasado 3 de mayo, la pareja de multimillonarios formada por Melinda y Bill Gates anunciaba repentinamente su separación tras 27 años casados.

La decisión, sin embargo, parece que llevaba un tiempo tomada. Según los documentos de divorcio a los que ha tenido acceso The Wall Street Journal, Melinda Gates habría iniciado las conversaciones con sus abogados en 2019. Estas primeras conversaciones coincidieron en el tiempo con el escándalo de Jeffrey Epstein, caso al que su marido estaba vinculado.

Un expediente de divorcio fechado el 3 de mayo de ese año muestra que los Gates acordaron dividir sus activos de más de 130.000 millones de dólares a través de un contrato de separación.

Ambos han contratado a equipos legales formados por profesionales muy reputados. Melinda cuenta a Robert Stephan, el abogado neoyorquino que también representó a Ivana Trump, Michael Bloomberg y Henry Kravis durante sus respectivos divorcios, mientras que Bill ha confiado en el antiguo abogado de Mark Zuckerberg, Ronald Olson.

Dado que los tres hijos de la pareja son mayores de 18 años, no tendrán que resolver cuestiones relativas a la custodia.

La amistad con Jeffrey Epstein, posible desencadenante

Las primeras conversaciones de Melinda con sus abogados se produjeron en octubre de 2019, momento en que el diario The New York Times publicó un artículo indicando que la amistad de su marido con Epstein comenzó en 2011, después de que Epstein fuera condenado por delitos sexuales contra menores en 2008.

Un exempleado de la Fundación Bill y Melinda Gates dijo al Wall Street Journal que Melinda había estado preocupada por la relación de su marido con Epstein ya en 2013, seis años antes de que fuera arrestado de nuevo acusado de tráfico sexual de niñas de hasta 14 años.

Por el momento, ni Bill ni Melinda Gates se han pronunciado sobre el motivo de su ruptura. Ni sobre cómo se repartirá su fortuna, valorada en 130.500 dólares