
PALMA, 19 (EUROPA PRESS)
La Federación de Asociaciones Empresariales de Comercio de Baleares (Afedeco) ha advertido de una situación que comienza a generar preocupación en el sector, en relación al incremento de la actividad turística y que no se está traduciendo en un aumento equivalente de las ventas en el pequeño y mediano comercio.
Según datos recabados por la organización, una parte significativa de los establecimientos comerciales de Mallorca está registrando este verano descensos de facturación que oscilan entre el diez y el 15 por ciento respecto al año anterior, pese a las buenas cifras de llegada de visitantes.
El vicepresidente de Afedeco, Pedro Miró, ha señalado que se están dando en Mallorca una enorme actividad turística y, al mismo tiempo, comercios que trasladan caídas de ventas relevantes. «Esto nos obliga a analizar qué está ocurriendo, porque algo en la transmisión del gasto no está funcionando como debería», ha indicado.
Desde la patronal han insistido en que no se trata de cuestionar el papel del turismo, principal motor económico de las islas, sino de entender cómo está cambiando el comportamiento del visitante y cómo se distribuye el gasto durante su estancia.
«Que aumente el número de turistas o incluso el gasto global no significa automáticamente que ese dinero llegue al comercio. Importa cuánto se gasta, pero también dónde se gasta», ha explicado Miró.
Afedeco ha apuntado a varios factores que podrían estar influyendo en esta situación. Entre ellos, el incremento del coste total de las vacaciones, especialmente en transporte y alojamiento, que podría estar absorbiendo una parte creciente del presupuesto del visitante antes de que llegue al comercio local.
«Si el turista destina una mayor parte de su presupuesto a vuelos y hoteles, llega con menos capacidad de consumo para compras durante su estancia. Es una hipótesis que debemos estudiar con datos», ha añadido.
La organización también ha destacado que una parte cada vez mayor del gasto turístico se concentra en sectores como la restauración, el ocio o el transporte, lo que reduce el impacto directo sobre determinados segmentos del comercio minorista.
Ante este escenario, para Afedeco es necesario avanzar hacia un análisis más detallado de la rentabilidad real del turismo sobre el conjunto de la economía balear.
En este sentido, la patronal ha propuesto la creación de indicadores específicos que permitan conocer de forma periódica cómo se distribuye el gasto turístico entre los distintos sectores económicos, y especialmente cuál es la evolución del gasto destinado al comercio local.
«Necesitamos saber qué parte de cada euro turístico acaba realmente en nuestras calles comerciales. Solo así podremos determinar si estamos ante una situación puntual o ante un cambio estructural en los hábitos de consumo», ha subrayado Miró.
Afedeco ha insistido en que esta reflexión no plantea un enfrentamiento entre comercio y turismo, sino todo lo contrario, busca reforzar la conexión entre ambos sectores para garantizar un reparto más equilibrado de la riqueza que genera la actividad turística.
«No es un debate de comercio contra turismo. El comercio necesita al turismo y el turismo también necesita un comercio vivo, atractivo y competitivo. Precisamente por eso debemos entender mejor cómo circula ese gasto», ha concluido el vicepresidente.
La patronal ha recordado, además, que el comercio afronta actualmente un contexto de aumento de costes laborales, energéticos y de alquileres, lo que hace especialmente relevante que la actividad turística se traduzca en ingresos reales para los negocios.
Por ello, han pedido que el éxito de la temporada turística no se mida únicamente en términos de volumen de visitantes o de ocupación, sino también por su capacidad para generar actividad económica efectiva en el conjunto del tejido productivo y, especialmente, en el comercio de proximidad.

