Baleares

Azotea Club de Mar, la última reencarnación gastronómica de un enclave histórico de Palma

El chef Manuel Berganza lidera este nuevo proyecto concebido para disfrutar de producto local de primera calidad justo sobre la bahía de Palma.

@azoteaclubdemar

La transformación de Club de Mar-Mallorca entra en una nueva fase con la apertura de Azotea Club de Mar, el restaurante que Azotea Grupo incorpora al renovado complejo náutico de Palma. El proyecto ocupa la parte superior del histórico club y forma parte de una estrategia más amplia para convertir el enclave, además de en un espacio vinculado a la actividad náutica, en un destino gastronómico y social abierto a la ciudad.

La apertura llega después de la profunda renovación de Club de Mar-Mallorca, un proyecto que ha supuesto una inversión de 95 millones de euros y que busca actualizar uno de los clubes náuticos más reconocibles de la isla. En este contexto, la restauración adquiere un papel relevante dentro de la nueva propuesta del recinto.

Azotea Club de Mar está orientado principalmente a los socios del club, aunque también permite el acceso al público durante el servicio de cenas y los fines de semana. El restaurante se suma a Saltao, el otro concepto de Azotea Grupo presente en Club de Mar-Mallorca, especializado en cocina peruana con influencias mediterráneas.

Una carta que parte del producto local

Al frente de la propuesta gastronómica está Manuel Berganza, chef ejecutivo de Azotea Grupo. Su planteamiento parte de una idea relativamente sencilla: adaptar la cocina al entorno en lugar de intentar competir con él. El Mediterráneo, en este caso, funciona tanto como paisaje como fuente de producto. Pescados, mariscos y otros ingredientes locales ocupan buena parte de una carta concebida para compartir y con diferentes formas de preparación.

Entre los platos figuran el tartar de atún con agua de tomate y aceituna, el carpaccio de gamba roja con caviar y limón, el pescado salvaje en dos cocciones —sashimi a la mallorquina y frito—, el arroz de carabinero y la pasta fresca con langosta. La propuesta incluye también gamba roja a la sal, cigalas a la brasa con salsa holandesa y pargo con su esencia de mar.

Más que construir una cocina de autor especialmente compleja, el restaurante apuesta por poner el producto en el centro y utilizar el recetario y los ingredientes mediterráneos como punto de partida. La experiencia se extiende además a la coctelería, con especial protagonismo durante la tarde y la noche, cuando la ubicación permite incorporar la bahía y la marina como parte de la experiencia del cliente.

El interiorismo corre a cargo de Marta de la Rica y busca conectar el espacio con la arquitectura y el paisaje del club. Materiales naturales, texturas y una paleta cromática vinculada al entorno marítimo sustituyen una estética náutica más literal.

La ubicación es, en cualquier caso, uno de los principales activos del proyecto. Desde el restaurante, el puerto, las embarcaciones y la bahía de Palma forman parte del escenario. Es una característica que condiciona tanto la arquitectura como el posicionamiento del establecimiento: más que competir con el paisaje, la propuesta intenta integrarlo en el recorrido del cliente, desde el aperitivo hasta la sobremesa.

La propuesta peruana de Saltao, la otra mitad del proyecto

La apertura de Azotea Club de Mar completa la presencia de Azotea Grupo en el complejo junto a Saltao. La convivencia de ambos conceptos responde a una estrategia de diversificación gastronómica dentro de un mismo enclave.

Saltao se articula alrededor de la cocina peruana con influencias mediterráneas y está vinculado a Víctor Gutiérrez, chef de Tayta, restaurante peruano reconocido con una Estrella Michelin, y a Paula Gutiérrez. Azotea Club de Mar, en cambio, concentra su propuesta en el producto mediterráneo y una experiencia más directamente vinculada al entorno marítimo de Palma.

Para Azotea Grupo, la operación supone ampliar su presencia en Baleares y seguir desarrollando un modelo basado en restaurantes integrados en espacios singulares. La compañía cuenta con más de quince proyectos gastronómicos en Madrid, Andalucía y Baleares. “Siempre hemos sentido una atracción especial por aquellos lugares que cuentan una historia propia. Club de Mar-Mallorca es uno de esos espacios únicos que trascienden su función original para convertirse en parte de la identidad de una ciudad”, explica José Manuel García, fundador y CEO de Azotea Grupo. Según señala, la intención es incorporarse a esta nueva etapa “desde el respeto a su legado”, con una propuesta contemporánea vinculada al estilo de vida mediterráneo.

La restauración como parte de la nueva estrategia de Club de Mar

La llegada de Azotea Club de Mar debe entenderse dentro de una transformación mayor. La inversión de 95 millones de euros realizada en Club de Mar-Mallorca ha actualizado las instalaciones del club y ha reforzado su relación con Palma. En ese nuevo escenario, la gastronomía deja de funcionar únicamente como un servicio complementario para los usuarios del puerto y pasa a desempeñar un papel dentro de la estrategia de posicionamiento del complejo.

Azotea Club de Mar parte, así pues, de una combinación de activos difícil de replicar: una ubicación privilegiada sobre la bahía de Palma, un club náutico sometido a una profunda renovación y la experiencia de un grupo que ha construido buena parte de su expansión alrededor de restaurantes asociados a destinos y espacios singulares. La apertura marca así un nuevo capítulo para Club de Mar-Mallorca, en el que la gastronomía pasa a ocupar un lugar más visible dentro de la relación del histórico club con la ciudad.

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