La fundación ecologista Ibiza Preservation quiere impulsar un gran acuerdo político sobre la gestión de residuos en Ibiza y Formentera que garantice la continuidad de las políticas ambientales a medio y largo plazo, independientemente de los cambios de gobierno que puedan producirse tras las elecciones autonómicas y locales previstas para el próximo año. «Hay que tomar decisiones políticas que no siempre van a ser fáciles de entender para la ciudadania, pero deben ser valientes».
Así lo expresa Inma Saranova, directora de la entidad, quien además explica que «hemos pasado de una preocupación por la proliferación de los plásticos a una lógica mas holistica que es el residuo cero». La propuesta, inspirada en el Pacto por el Agua alcanzado años atrás en las Pitiusas, busca comprometer a todas las fuerzas políticas en torno a una hoja de ruta común que permita afrontar uno de los principales desafíos ambientales del territorio con una visión estratégica y estable en el tiempo.
Saranova afirma que la entidad iniciará en próximas semanas una ronda de contactos con administraciones y partidos políticos para trasladarles la necesidad de alcanzar consensos en materia de residuos y economía circular. Según señala, la gestión de estos retos requiere medidas sostenidas en el tiempo que no estén condicionadas por los ciclos electorales. «Ahora mismo estamos pendientes de ver qué pasa con los residuos que vamos generando, de si se va a construir una incineradora en Ca Na Putxa o a mandar nuestros residuos a Palma». La directora de la fundación es tajante cuando afirma que en Ibiza «estamos generando volúmenes de residuos desorbitados que no se pueden gestionar».
En ese sentido, señala que el gran objetivo para 2027 es alcanzar ese pacto como un paso clave para transformas las Pitiusas «en unas islas de residuos cero». Para ello, insiste en que va a hacer falta, más allá de la política, una mayor concienciación e implicación ciudadana. Con respecto a la incineradora, afirma que de momento prefieren «no posicionarse» hasta comprobar qué implicaciones económicas y medioambientales puede tener el proyecto.
La iniciativa fue presentada hace unas semanas coincidiendo con la publicación de la memoria anual de 2025 de la fundación, un ejercicio que la organización califica como especialmente positivo tanto por el alcance de los proyectos desarrollados como por la eficiencia en la gestión de los recursos captados.
Más inversión ambiental pese a una menor recaudación
Durante 2025, Ibiza Preservation destinó 701.000 euros a programas y proyectos ambientales, lo que representa el 82% de los fondos recaudados y un incremento del 12% respecto al año anterior. El dato adquiere especial relevancia teniendo en cuenta que la recaudación total descendió un 8%, hasta situarse en 853.000 euros.
La entidad financió una veintena de iniciativas en Ibiza y Formentera centradas en la protección marina, la biodiversidad, la economía circular, el fortalecimiento del sector primario y el seguimiento de indicadores a través del Observatorio de la Sostenibilidad.
Entre los proyectos más destacados figura Ibiza y Formentera Sembra un Futur, que permitió la plantación de 1.350 árboles frutales en 25 explotaciones agrícolas de las Pitiusas. La iniciativa apuesta por variedades adaptadas a las condiciones climáticas futuras y busca contribuir a la recuperación de un sector primario que afronta problemas estructurales como la falta de relevo generacional y la escasa autosuficiencia alimentaria de las islas.
Otro de los programas estratégicos desarrollados durante el año fue Activistas Gastronómicos, enfocado en la reducción del desperdicio alimentario mediante acciones formativas dirigidas a profesionales de la restauración, estudiantes de Formación Profesional y ciudadanía en general. La iniciativa pretende reducir el impacto ambiental asociado al desperdicio de alimentos en un territorio donde el sector turístico y hostelero tiene un peso determinante en la actividad económica.
Protección marina y biodiversidad
La conservación del medio marino continuó siendo una de las principales líneas de actuación de la fundación durante 2025. Entre las acciones desarrolladas destacan los estudios sobre el estado de conservación de las praderas de Posidonia en zonas como Talamanca y Cala Bassa, así como proyectos de ADN ambiental para identificar la presencia de especies de tiburones y rayas en aguas de las Pitiusas.
La entidad también mantuvo programas dirigidos a la protección de la sargantana pitiusa y reforzó sus iniciativas de sensibilización y educación ambiental a través del Foro Marino y el Foro Futuro, espacios que buscan implicar a las nuevas generaciones en los desafíos ambientales que afronta el archipiélago.
Con la propuesta de un pacto sobre residuos y una inversión récord en proyectos ambientales, Ibiza Preservation aspira ahora a trasladar el debate sobre la sostenibilidad más allá de las actuaciones concretas y situarlo en el terreno de los compromisos estructurales. El objetivo, según defiende la entidad, es dotar a Ibiza y Formentera de una estrategia ambiental compartida capaz de perdurar en el tiempo y responder a los retos derivados de la presión demográfica, el turismo y el cambio climático.
De cara a los programas y actividades del año en curso, la fundación desarrolla y colabora en iniciativas como un sistema integral de evaluación de los sistemas costeros a cargo de la Universitat de les Illes Balears (UIB), la intensificación del control de serpientes invasoras (una amenaza para la lagartija endémica que ha desatado «una crisis ecológica sin precedentes») o la regeneración del paisaje con la plantación de un millar de árboles frutales residentes al cambio climático como los plantados en 2025. También se trabaja en la ampliación de las medidas de protección del medio marino en general y de la posidonia en particular.

