Javier Ochoa, el pasado día 18 de abril, en la redacción de FORBES. (Foto: Pablo Lorente)

En 2020, en pleno confinamiento internacional por la pandemia de covid, los responsables de cada país en los que está presente la multinacional del renting ALD Automotive se pusieron a pensar en cómo salir airosos de una situación desconocida para todos. La idea de lanzar al mercado el producto “renting de segunda mano” ha demostrado ser todo un éxito.

PREGUNTA. Todos los entrevistados en este número sois responsables de empresas de ‘renting’, cada una con una fortaleza específica en un segmento. En su caso, el ‘renting’ de vehículos de segunda mano. ¿Cómo se ha comportado este segmento en los dos últimos años de pandemia?

RESPUESTA. Pues precisamente, durante esta crisis, todas las divisiones internacionales de ALD Automotive comenzamos a pensar qué posibilidades tenía el mercado del renting de segunda mano, entre las distintas soluciones para afrontar la situación que se estaba produciendo. Hasta ese momento, el mercado de segunda mano lo copaban los particulares, con un 56%, y con vehículos de más de diez años. Decidimos que en ese mercado había grandes posibilidades para vehículos que tuvieran tres, cuatro o cinco años de antigüedad y que se podían alquilar durante uno, dos o tres años más, así que en cuanto se acabó el confinamiento lanzamos el producto al mercado. Los coches con menos de 120.000 kilómetros y cinco años de funcionamiento son coches que, en cuanto a consumos, averías e inmovilizaciones, se mantienen en un estado francamente bueno, como el de un renting normal.

P. ¿Os beneficia que ahora no haya ni suficientes coches nuevos ni de segunda mano para satisfacer la demanda?

R. La falta de suministro de microchips en el mercado está afectando a las entregas de los coches nuevos y el que tiene un coche que podría cambiar no lo hace porque no encuentra vehículo para sustituir al suyo. Eso ha provocado que el mercado de segunda mano se haya encarecido notablemente en el último año.

P. ¿Qué ventajas os aporta haberos posicionado en el sector del ‘renting’ de segunda mano?

R. Hemos dado el primer paso y hemos sido pioneros, pero también lo fuimos en su día con otro tipo de servicios, como la “tarjeta carburante” o el vehículo de sustitución gratuito a partir de más de cinco horas de inmovilización. Pero, al final, todo el mundo va a donde se ha visto que alguien ha tenido éxito. Llegarán otras compañías de renting y comenzarán a ofrecer este servicio. Pero, ante todo, a nosotros no se nos conocía porque fuéramos un gran vendedor de coches usados: se nos conocía por ser una compañía de renting con 122.000 coches.

P. Estamos en medio de una guerra. ¿Se puede prever qué va a pasar en los próximos meses dentro del segmento?

R. Pensamos que la demanda del vehículo usado va a seguir siendo elevada y creciente, entre otras razones porque es un servicio que va siendo cada vez más conocido por el público. Esa gente que decía antes, el 56% de particulares que acudían al mercado de segunda mano y adquirían vehículos de más de diez años sin garantías y sin saber el estado de mantenimiento real del coches, ahora puede, con una inversión anual relativamente pequeña, tener todas esas garantías de mantenimiento, de seguro o de cambio de neumáticos, con el añadido de que un coche de cuatro o cinco años sigue teniendo un consumo reducido, con respecto a un coche de hace diez, once o doce años. Si le sumas que el coste de averías y mantenimiento de un coche de diez a doce años suele ser bastante caro, el producto renting usado tiene muchas posibilidades de crecimiento.