La economía es la forma de organizar una sociedad, y debería ser sostenible por definición.

Si una economía agota las reservas naturales y minerales sobre las que se sustenta, considera a los trabajadores como meros recursos humanos intercambiables, o genera desigualdad, puede obtener beneficios pero no ser sostenible, ni el tiempo ni en el lugar.

Han existido muchas economías a las que no les ha importado agotar los recursos naturales de su entorno, porque se movían a otra zona.

También han existido economías a las que no les preocupaba la desigualdad social, de género o económica de las familias, porque el sistema podía conseguir más población.

Antes o después, estas economías y las sociedades sobre las que se sustentaban, han ido cayendo, dando lugar a nuevas formas de organización.

¿Es nuestra economía sostenible?

La globalización ha dado un gran impulso social y económico a la mayor parte de los países con los que compartimos el planeta.

Las ideas se comparten de un punto a otro del globo; los mercados han pasado de ser locales o nacionales a ser internacionales; la tecnología es accesible a todo el planeta, con independencia de dónde se desarrolle; los profesionales pueden elegir el país en el que desarrollar su carrera, en ocasiones, sin moverse de su casa; no hace falta ir a París para comprar unos pendientes ni a Tokio para degustar el mejor sushi.

Pero da la sensación que nos hemos pasado de frenada con la globalización y ahora, los recursos y la biodiversidad del planeta, incluida la humanidad -con independencia de la sociedad en la que viva-, se agotan.

Las crisis de materias primas, la de recursos energéticos fósiles o la guerra de Rusia contra Ucrania, ponen en jaque a un modelo económico basado, no ya tanto en la globalización, como en el crecimiento a dos dígitos.

El clima se manifiesta, los ecosistemas se confunden y las personas necesitamos que nos vean como individuos y no como recursos.

El impacto de las empresas (y las personas) en la sociedad y el medio ambiente

Antonio González es el CEO de Impact Hub Madrid y tiene muy claro que ser sostenible es la única forma de mantenerse en un mundo cada vez más consciente de su propia (no)sostenibilidad. Puedes ver en la Agenda 2030 cómo queremos que sea el mundo dentro de menos de ocho años.

Acompaña a Juan Ramón Lucas y Ana Comellas a un viaje muy particular, donde hablarán con Antonio de economía sostenible y de mucho más. Eso sí: agárrate que va a ser movidito.