Si reuniésemos a 100 CEO de todo el mundo, sólo 18 dirían que los gobiernos y los responsables políticos les han dado la claridad necesaria para cumplir sus objetivos de sostenibilidad climática. Esto es solo un ejemplo ilustrativo para decir que ya no hay lugar para la tibieza.

Vivimos en un tiempo lleno de desafíos, ante los cuales las economías y las empresas siempre están expuestas. Las marcas corporativas hacen esfuerzos por elevar sus propósitos; paralelamente, cada vez destaca más la marca personal de los máximos cargos de las empresas. Desde el Pacto Mundial de Naciones Unidas, la mayor iniciativa en sostenibilidad empresarial del mundo, trabajamos en que la potencialidad de los y las CEO sea una palanca para que el sector privado sea una fuerza a favor. Es necesario, porque el liderazgo con valores, que apuesta por la sostenibilidad económica, social y medioambiental, tiene la oportunidad de erigirse como un vector de cambio favorable. Ellos y ellas tienen mucho que hacer y que decir y su voz tiene la capacidad de ser escuchada.

CEO de todo el mundo se posicionan a favor de mejorar resultados alineando los negocios con los pilares de la sostenibilidad, entre los cuales despunta la lucha contra el cambio climático.

Reconocen que están experimentando los efectos del clima y están dispuestos a tomar medidas audaces. Más de la mitad (57%) dicen que están dando prioridad a la acción climática en su recuperación de la pandemia. Dentro de sus actuaciones, hay áreas apremiantes como estar a la altura de los inversores, cuya presión en este sentido sienten un 31% de los y las entrevistadas. O garantizar el suministro: el 49% reporta interrupciones por fenómenos meteorológicos extremos. En consecuencia, más del 60% ya han tomado decisiones para diversificar sus materias primas y los lugares de producción. Otras acciones en marcha pasan por desarrollar nuevos productos y servicios más sostenibles (lo afirma el 81% de los CEO) o por medidas de economía circular (74% de los casos).

¿Dónde flaquean, entonces? Por ejemplo, en la fijación de objetivos concretos y cuantificables. El 71% de los CEO afirma estar trabajando en un objetivo de emisiones netas cero para su empresa. Sin embargo, sólo el 2% de esas empresas tiene un objetivo formal validado por Science-Based Targets. Y tenemos que reconocer que este paso es fundamental para lograr impacto.

Además de presidenta del Pacto Mundial en España, soy CEO de una pyme y reconozco que no hay fórmulas mágicas; sí hay grandes líneas de acción para aquellos CEO que no quieren seguir de perfil: influenciar a la comunidad empresarial a favor de los modelos sostenibles; incorporarlos realmente en la estrategia, me refiero en los procesos y decisiones más profundas; acelerar transformaciones sectoriales y colaborar con decisores políticos para acelerar bucles ambiciosos y rápidos de transformación. Nuestro papel es clave, tenemos la oportunidad y la responsabilidad de pasar a la acción.

*Clara Arpa, presidenta del Pacto Mundial de Naciones Unidas España.