Hace poco menos de un mes, una mansión recién construida en Palm Beach, Florida, salió al mercado. ¿Su precio de venta? 140 millones de dólares.

Una cifra realmente impresionante que se ha vendido por una cantidad “cercana a lo pedido”. De ser así, será la segunda casa unifamiliar más cara de la historia de Estados Unidos, por detrás de la mansión de Jeff Bezos en Los Ángeles, de 165 millones de dólares, adquirida en febrero de 2020.

La historia del inmueble que se acaba de vender se remonta a más de 100 años convulsos en los que entran en juego desde Donald Trump a Jeffrey Epstein. Te la contamos.

Casilla de salida: 10.600 millones de dólares, en 1930

Hace una década, se erigía sobre el terreno otra mansión, esta de 140 millones de dólares. Llamada Maison de L’Amitié (“casa de la amistad” en francés). La propiedad, de5.736 metros cuadrados, contaba con una pista de tenis, una gran piscina y casas de invitados.

El inmueble original fue construido en 1917 por un heredero de la empresa de análisis financiero Dun & Bradstreet. En 1930, el propietario original, Robert Dun Douglass, vendió la casa a un hombre llamado Harrison Williams.

Harrison ganó una fortuna con los servicios eléctricos. En 1930, el patrimonio neto de Harrison se estimó en 680 millones de dólares, unos 10.600 millones de dólares de hoy. Una cifra que le otorgó el título de la persona más rica de Estados Unidos durante un tiempo.

10 millones de dólares, en 1985, y una demolición

Harrison murió en 1953 y, en 1974, su viuda Mona vendió la propiedad al magnate del petróleo Charles Wrightsman y su esposa Jayne. Charles murió en 1986. Un año antes, él y Jayne vendieron la casa a Les Wexner por 10 millones de dólares.

Wexner ganó su fortuna a través del conglomerado The Limited, propietario de marcas como Victoria’s Secret. Décadas más tarde, la reputación del magnate se vería empañada por su misteriosa asociación con Jeffrey Epstein.

Wexner derribó la mansión original y comenzó a construir una nueva.

12 millones de dólares, en 1998

Tres años después, en 1988, Wexner vendió la casa, sin terminar, a un hombre llamado Abe Gosman por 12 millones de dólares.

Gosman ganó una fortuna que, a mediados de los años 90, superaba los 500 millones de dólares (900 millones en dólares de hoy) gracias a las residencias de ancianos. En su punto álgido, la empresa de Abe, Meditrust, era el mayor fondo inmobiliario de atención sanitaria de Estados Unidos, con 233 centros en 34 estados.

Abe y su novia Lin Castre construyeron la mansión conocida como Maision de L’Amitie, cuya inauguración contó con la presencia de Luciano Pavarotti.

Por desgracia, la fiesta no le duró al Sr. Gosman. A principios de la década de 2000, los recortes de Medicare y los cambios en la legislación sanitaria diezmaron su imperio. En 2001, Abe Gosman se declaró en quiebra. En su declaración, declaró un activo de 250 millones de dólares y un pasivo de 233 millones.

En 2003 se acogió al capítulo 7 de la ley de quiebras, momento en el que sus activos más valiosos salieron a subasta, tal y como publica el portal Celebrity Net Worth.

Donald Trump vs. Jeffrey Epstein: 41,35 millones de dólares

El 7 de enero de 2005, Donald Trump compró la Maison de L’Amitie en una subasta por quiebra por 41,35 millones de dólares. Trump superó a otros dos postores. Uno de los perdedores fue Jeffrey Epstein.

Más tarde, Trump afirmó que había realizado mejoras y renovaciones en la propiedad por valor de 25 millones de dólares. Los registros de la propiedad mostrarían más tarde que realizó modestas mejoras, incluyendo una nueva cocina, algunos dormitorios renovados y “algunas alteraciones interiores menores de puertas, marcos y ventanas.”

En 2006, Donald puso la casa en venta por 125 millones de dólares. Fue el anuncio más caro de la historia de Estados Unidos hasta ese momento. Más tarde el expresidente bajó el precio, primero a 120 millones de dólares y finalmente a 100 millones.

95 millones de dólares, en 2008

En el verano de 2008, recién salido de una oferta pública de venta y apenas unos meses antes de que los mercados inmobiliarios mundiales se desplomaran a un nivel sin precedentes, apareció en escena un multimillonario ruso llamado Dmitry Rybolovlev.

A finales de los 80 y en los 90, Dmitry trabajaba como cardiólogo de urgencias en un pequeño hospital ruso. Allí fue donde conocío a la que sería su mujer, Elena.

En 1992, Dmitry y Elena se trasladaron a Moscú, donde él fundó una empresa de inversiones. En los años siguientes hizo una pequeña fortuna gracias a invertir en la minería del potasio. En 1995 invirtió sus ganancias en una empresa de fertilizantes recién privatizada llamada Uralkali.

Hubo un pequeño bache. En 1996, Dmitry pasó 11 meses en prisión tras ser acusado de asesinar a un empresario rival.

Tras salir de la cárcel (porque el único testigo vivo se retractó de su testimonio), Dmitry trasladó a su familia a Ginebra (Suiza) y pasó la siguiente década convirtiendo a Uralkali en el mayor fabricante de fertilizantes de Rusia.

En 2010, Dmitry vendió alrededor de la mitad de sus acciones a un grupo de inversores por 5.300 millones de dólares.

Dmitry acordó comprar la Maison de L’Amitie a Trump por 95 millones de dólares. En su momento fue la venta de propiedades residenciales más cara de la historia de EE UU.

Divorcio millonario

Unos meses después de que Dmitry hiciera la compra, su esposa Elena solicitó el divorcio debido a sus múltiples infidelidades.

Más tarde, ella acusaría a Dmitry de utilizar fideicomisos en paraísos fiscales y adquisiciones de grandes activos. Por ejemplo, una mansión de 100 millones de dólares en Florida, como herramienta para ocultar miles de millones de dólares. En una declaración de divorcio de 2011, Dmitry negó ser dueño de la propiedad de Palm Beach.

En 2014, un tribunal de Ginebra ordenó a Dmitry pagar a Elena la mitad de su fortuna: 4.800 millones de dólares. Habría sido el mayor acuerdo de divorcio de la historia hasta ese momento. No obstante, Dmitry apeló y la pareja acabó llegando a un acuerdo amistoso no revelado.

En 2016, Dmitry presentó un plan ante el condado de Palm Beach que le permitiría arrasar la Maison de L’Amitie y subdividir la propiedad en tres lotes.

Éxodo urbano y 37 millones de dólares, en 2017

En 2017, un constructor de viviendas llamado Mark Pulte compró uno de los tres lotes por 37 millones de dólares y construyó la casa que se acaba de vender. No se conoce la identidad del comprador, pero el Wall Street Journal se ha referido a él como un “neoyorquino que se traslada a Florida en medio de la pandemia”.

¿Y las otras dos parcelas?

Dmitry en realidad ya ha vendido esos dos lotes. El lote 3 en 2016 por 34,3 millones de dólares y el lote 2 por 37,3 millones de dólares en 2019.

Lo que supone un  total 108,6 millones de dólares, unos 13 millones más de lo que pagó a Donald Trump en 2008.