La nueva sede de la multinacional de belleza ocupará un distintivo espacio de última generación, construido bajo estrictos criterios medioambientales y de sostenibilidad, en la madrileña calle de Alcalá. Esta nueva ubicación estará situada frente al parque de Quinta de Torre Arias [el nuevo distrito madrileño de la innovación MADBit] y ocupará una superficie de 20.000 metros cuadrados.

La filial española de L’Oréal estrenará una construcción que estará firmada por Fenwick Iribarren Architects, en su intento de conseguir una imagen simbólica y representativa de una de las calles más icónicas de la capital. Lo consiguen a través de una volumetría potente y sencilla, identificable a simple vista.

Este nuevo edificio se identifica con los compromisos de sostenibilidad anunciados por el Grupo en su programa L’Oréal For The Future. En esta línea, el edificio contará con dos de las certificaciones internacionales más importantes: en primer lugar, LEED Platino, que reconoce que el edificio cumple los máximos estándares de ecoeficiencia, y que premia el uso de estrategias sostenibles en todos los procesos de construcción.

Además, cumplir con los parámetros de sostenibilidad no es el único objetivo empresariales de la multinacional. En línea con el objetivo del Grupo, [convertir sus oficinas en lugares de trabajo excelentes], este proyecto de Fenwick Iribarren Architects solicitará el sello WELL [Well Building Standard] para certificar que se trata de una estructura idea por y para el bienestar del personal de trabajo. Para ello, el edificio contará con una gran número y variedad de salas colaborativas, con mobiliario móvil, para mayor facilidad en la transformación de los espacios; también, un gran comedor y parking, terraza con azotea, gimnasio, academias y peluquerías high-tech para las formaciones, una boutique con servicios y estancias al aire libre. El cuidado de la salud estará muy presente en este nuevo centro logístico: servicio médico, fisioterapia, puntos con fruta y alimentos saludables o sala de lactancia.