Quien diseñara durante 12 años en la firma Bianca, precursora de la moda Adlib, y se aventurara en 2011 a volar por libre con la creación de su propia firma homónima (con prendas estudiadas y creadas para ver todas las posibilidades y combinaciones posibles que las conviertan en un fondo de armario atemporal), sigue siendo actualidad en 2022. Él es Tony Bonet; y la responsabilidad de que su estela siga brillando con fuerza siempre ha sido de su trayectoria profesional, ligada al textil y al despunte de la moda ibicenca desde que la isla fuera descubierta como un foco efervescente de turistas e influencia. Algo que sucedió en los primeros años de la década de los setenta.

A partir de ese momento, Ibiza tomó velocidad de crucero en repercusión y se convirtió en un enclave al que mirar si el objetivo era divertirse en clave slow a orillas del Mediterráneo. Y es en pleno estallido de este tipo de filosofía de vida cuando el diseñador Tony Bonet tomó una severa relevancia. Su expertise en conjugar la filosofía Adlib –que no es otra que la de conectar el tiempo a través de piezas de algodón, encaje y puntilla, respetando la artesanía, la historia y la cultura para crear una moda atemporal y responsable con el entorno y sus artesanos– con las nuevas tendencias, le llevaron a diseñar bajo el respeto a las raíces más puras de esta marca con denominación de origen que nació en 1971. Siempre centrado en resaltar los algodones y los linos blancos y dando libertad de movimiento, estilo y gustos. Así, Bonet, sin renunciar a la libertad y consiguiendo una mezcla rompedora, creó propuestas de gran calado en la moda consumida en la isla y fuera de ella. Algo que emociona, porque “cuando ves que una novia vuela desde la otra parte del mundo para que le confecciones su vestido, es un triunfo. Mi pequeño triunfo”. O cuando le concedieron la Medalla de Oro del Consell Insular d ́Eivissa en 2021. Una condecoración que le postula como creativo irreverente e innovador, sobre todo en el contexto de Adlib Ibiza.

Medio siglo de historia

51 años después, la filosofía de Adlib sigue intacta e igual de implicada en dar a conocer la confección made in Ibiza, vinculada a valores de calidad y exclusividad. Así lo demuestra la más reciente edición de la Pasarela Adlib 2022, donde los 14 diseñadores adheridos han presentado sus nuevas colecciones de primavera-verano, amparados en esta marca que impulsa el Consell Insular d’Eivissa.

En palabras de uno de los diseñadores que más tiempo lleva suscrito a la marca, Adlib Ibiza es “un concepto que surge con el movimiento hippie y que tiene como máxima vestir como se quiera, pero con gusto”. Lo nuevo de Bonet se inspira en un estilo casual chic, donde priman la artesanía y las piezas atemporales, como homenaje a los orígenes de esta pasarela. Además, y tal como ha apuntado María Fajarnés, consellera de Promoción Económica y Empresarial y Cooperación Municipal del Consell Insular d’Eivissa, la modelo balear Malena Costa es la madrina Adlib Ibiza e imagen de campaña de todas las prendas y los complementos presentados para esta temporada estival que ya arranca. La colaboración de Malena Costa en este proyecto es una continuación de todas las invitadas de honor a la comunicación de esta moda y pasarela. Promovida internacionalmente, la marca se ha convertido en un género de la industria en sí mismo, debido a la creación de prendas y accesorios únicos para vestir a cualquier persona, con independencia de su género, y para todo tipo de eventos y citas. La razón es la identidad propia de las creaciones y la multitud de detalles inspirados en la isla: en sus gentes, colores y luz, “y que aporta un producto artesanal que va desde moda a complementos, joyería, joyería textil, capazos, sombreros, tocados o espardenyes”, sentencia Bonet. Por todo ello, “Adlib Ibiza es mucho más que artesanía hecha moda, es la única marca de moda del mundo con denominación de origen y que se asocia a un lugar”, termina. En concreto, una moda que defiende el concepto slow fashion, “que da una importancia vital al procedimiento de creación, retornando a los orígenes más puros de Adlib”, concluye Bonet. Porque así se define Adlib Ibiza, como una manera artesanal de hacer historia desde un taller propio en la isla del verano y un cariño especial por, en definitiva, reflejar la esencia de un punto emblemático en el mapa, que crea bajo los parámetro de la evolución.