La digitalización ya no es una opción, pero la forma de hacerlo está cambiando. Frente a las grandes inversiones en tecnología, cada vez más empresas apuestan por modelos de pago por uso. E Iberent Technology lleva más de 20 años impulsando este cambio. Su CEO, Thomas Imfeld, lo tiene claro: el renting tecnológico es una de las vías más eficientes para adaptarse a un entorno marcado por la IA y la necesidad constante de innovar. “Es la mejor solución para estar a la última y ser mucho más eficientes y con un control del gasto, además de que las cuotas son deducibles al 100%”, señala.
En España, con más de 2,9 millones de pymes, muchas empresas necesitan acceder a la última tecnología sin poner en riesgo su liquidez. Desde aulas digitalizadas hasta sistemas de autopago o equipos renovados para empleados, actualizarse ya no es un extra, es parte del día a día. Además, la IA ha acelerado esa necesidad. No basta con digitalizarse, hay que hacerlo rápido. Y como defiende Imfeld, “el renting permite la flexibilidad y escalabilidad de los proyectos de una forma controlada”.
“El renting es la mejor solución para poder estar a la última, ser más eficientes, sin sobresaltos y sin descapitalizarse”
Pero Iberent no es solo un proveedor financiero. La compañía ha evolucionado hasta convertirse en un partner tecnológico. Ofrece no solo financiación adaptada a cada cliente, sino acompañamiento durante todo el ciclo de vida de los contratos. Esto incluye desde seguros multirriesgo hasta la gestión final de los equipos, con borrado de datos, recogida y reciclaje.
La innovación también es parte de su estrategia. La empresa fue pionera en integrar soluciones de renting en plataformas de comercio electrónico a través de su herramienta Shop&Go, lo que le ha valido el sello de pyme innovadora. Ahora que la tecnología cambia constantemente, el renting tecnológico gana protagonismo. No solo por su impacto financiero, sino porque facilita algo clave hoy, adaptarse sin quedarse atrás.

