La emergente diseñadora Carlota Barrera presenta The Last Run, su nueva colección masculina ya expuesta sobre las tablas de la pasarela London Fashion Week. Con ella, invita a la reflexión sobre el cambio climático a partir de una propuesta que brilla por su versatilidad y por los cut-outs característicos de la firma.

Inspiradas en el après-ski, las piezas se adecuan a un ambiente de socialización y entretenimiento tras un día en las pistas. La intención de la colección es rememorar el esperado momento de un brindis con amigos alrededor de una fogata.

Desde prendas de abrigo hasta cut-outs. Trajes, suéteres, camisas holgadas, cazadoras e incluso combinaciones en denim para rematar el toque urbano de la marca. Superposiciones, looks monocromáticos de abrigo con piezas de manga corta y bermudas trasladan a las prendas la incoherencia climática.

La colección se bautiza con el nombre The Last Run y hace referencia al último descenso en la nieve antes de que oscurezca. El término funciona como punto de inflexión en el día de esquí. Con esto, Barrera hace una llamada a la acción por el cambio climático.

La firma, fiel a sus valores de activismo ambiental, aborda el desafío de la industria de la moda con modelos de producción sostenibles, materiales y fibras recuperadas y productos con más de una vida fabricados en pequeños talleres familiares en España, Portugal y Reino Unido. A la vez que la diseñadora define su visión de la artesanía actual con piezas de cuero recuperado confeccionadas a mano.

Teniendo en cuenta la progresiva desaparición de la estacionalidad e incongruencia de las temperaturas, The Last Run presenta prendas funcionales y atemporales, que se desenvuelven sobre una gama de colores cálidos y fríos de la naturaleza y, al mismo tiempo, sobre mapas climatológicos y líneas isotermas bordadas. 

Por su tercera vez en London Fashion Week, la española afianza su desarrollo presentando FW22 en formato híbrido, con un desfile digital retransmitido y un evento físico en el barrio de Chelsea.