Historias reales, únicas. Porque la mejor narrativa bebe de la realidad. En The Balvenie siempre han sido conscientes de ello, razón de peso para crear nuevas gamas, nuevos capítulos embotellados en whiskies únicos, que como los buenos cuentos han venido para quedarse en nuestras bodegas sagradas, las domésticas, esas que nos hacen sentir orgullosos cuando llegan invitados a casa.

Llega al universo del Scotch Whisky The Balbenie Stories, una manera de disfrutar de forma líquida de las mejores historias, esas que hablan de técnicas tradicionales que han sabido hacer de la mirada al futuro un presente lleno de retos y experiencias, sin dejar de lado el romanticismo del terruño escocés.

Andy Lovell diseña un packaging que envuelve los conocimientos de los maestros destiladores de The Balvenie, esos que han pervivido a lo largo de las décadas, contando la historia de la destilería a través de capítulos únicos. Para ello, el artista gráfico convivió con quienes dan vida a The Balvenie.

Se trasladó hasta Dufftown para conocer al savoir faire de los artesanos en su contexto diario, entre la piedra de la destilería y la madera de las barricas, viviendo su cosecha propia, el proceso de malteado de cebada, sus alambiques de cobre artesano y las barricas reconstruidas a mano por las que han pasado tanto Bourbon como Jerez. ¿El resultado? un trabajo donde la mano del hombre, la que moldea esa artesanía, es la auténtica protagonista.

Dos nuevas gamas

Dos nuevas gamas llegan a España dentro del trabajo de esta destilería mítica. Dos whiskies de lujo elaborados por el maestro destilador David C. Stewart. The Balvenie Stories 12 años, (complejidad hecha arte, donde las notas a fruta confitada, a coco y a una sutil vainilla cuentan este whisky de 43º, donde también salen el dulce de leche, la canela, los cítricos y el jengibre en nariz) y The Balvenie Stories 14 años, la expresión misma del humo armonizando con la cremosidad de la vainilla, a través de sus 48,3º, ahumado, floral y con delicadas notas de miel de caramelo.

El primero, bebiendo de los tostados del roble virgen de Kentucky, importado por el aprendiz de maestro de malta Kelsey McKechnie. Barricas tostadas en profundidad en la tonelería familiar, The Balvenie Cooperage y rellenadas con Balvenie envejecido en antiguos toneles de Bourbon. Mucha naranja y limón confitados, toffee de vainilla y caramelo de mantequilla, miel de flores, sutil azúcar moreno derretido y especias de roble componen las notas de cata en boca.

El segundo, imbuido por el aura del humo de la turba de Speyside, una elaboración inspirada por un viaje a Islay que realizó el director de la destilería, Ian Millar. Allí encargó un lote de turba para el horno, volvió a la casa madre y, tras mirar los huecos en el calendario, decidió destinar una semana al año para elaborar un lote de malta con este componente. En otras palabras: The Balvenie Stories 14 años, un whisky que parte de la inquietud, con notas a miel de flores, vainilla y cítricos, envuelto todo en una mística capa de ahumado en boca que logra el equilibrio perfecto. La misma inspiración destilada en alambiques de cobre.

Dos expresiones nuevas que conviven con las gamas clásicas de The Balvenie, con la barrica (en el 12 años) y la carretilla para transportar la turba (en el 14) muy presentes en etiqueta y tubo, y que contarán con ediciones limitadas cada año.

Una filosofía donde la exclusividad de estos single malt únicos traslada, en cada vaso, hasta las verdes Highlands. Prestigio más allá de lo Premium. Autenticidad frente a globalización. Historias, alma y nombres propios en un proyecto vivo, a través de estas dos nuevas referencias donde la artesanía que caracteriza a esta marca cobra todo el significado.

Nunca antes la historia y el hedonismo se habían embotellado de forma tan sagrada.

Disponibilidad de los productos: La Potxola Whisky Shop, Mantequerías Bravo, Coalla y Bodegas Camilin.