Un festival de cine es una excusa. La que esgrimen las marcas de lujo para presentar sus productos, y la que está en boca de modelos e influyentes (o creadores de contenido, como se dice ahora) para dejarse ver, aunque toda su relación con el cine se reduzca a verlo en una sala, como todo el mundo. En un festival también se proyectan películas, pero eso es lo de menos. Los filmes a concurso no trascienden tanto como los modelos que lucen Georgina Rodríguez o Chiara Ferragni.

Dicho esto, tal concentración de algo tan intangible e hipnótico como es el glamour nos pirra. Como el cine, nos invita a soñar. La Mostra de Venecia, que se ha desarrollado en la ciudad italiana entre el 31 de agosto y el 10 de septiembre, nos lo ha puesto en bandeja una vez más en su edición número 79.

Para las que nos fijamos en el reloj que lucen las estrellas antes que en el atuendo que las viste, el Festival de Venecia es una oportunidad más para comprobar cómo una pieza de pulsera que mide el paso del tiempo contribuye a que una mujer brille. Y es un objeto infinitamente más interesante que un bolso, pues su interior está formado por decenas de piezas minúsculas que se mueven como en un baile.

Sin embargo, pocos son los relojes que hemos podido apreciar en la ciudad italiana. Por desgracia, no muchas famosas se adornan con estas joyas en las alfombras rojas. Les llueven las piedras preciosas, en pendientes, pulseras y collares, pero prescinden de un buen reloj, quizás porque sus estilistas ni siquiera se los proponen.

En 2011, la actriz Jessica Chastain (aquí con Al Pacino) llevó un Reverso de Jaeger-LeCoultre en la Mostra.

Ahora bien, si es por exigencias del guion (que aquí se traduce por exigencias del contrato entre la actriz, modelo o influyente con una marca de relojes), entonces están obligadas a llevarlos. De ahí que en la Mostra hayamos sido testigos de cómo muchas intérpretes elegían, en los últimos años, ejemplares de la enseña suiza Jaeger-LeCoultre, patrocinadora oficial durante más de una década del certamen, hasta 2019.

En 2022, el Festival de Venecia lo ha patrocinado Cartier por segundo año consecutivo. Pero es curioso, porque no hemos vislumbrado ningún reloj de la marca en la pasarela del Lido (la isla de la laguna de Venecia que acoge el evento) hasta ahora. Sí se han dejado caer varios Bvlgari, en las muñecas de la modelo española Nieves Álvarez (que ha llevado un Serpenti Tubogas en oro rosa y acero) y de la también modelo Tina Kunakey (con un Serpenti Secret).

En un grupo aparte están las que, como Chiara Ferragni, han lucido relojes de su propia colección en el festival de cine más antiguo del mundo. La celebridad italiana es fan de estos instrumentos, y, si bien actualmente ejerce como embajadora de Hublot, se ha presentado en Venecia en alguna ocasión anterior (como puedes comprobar en la imagen de arriba) con uno de sus Rolex. Y le quedan de cine.