Que Rosalía es un valor seguro es un hecho. Pero no solo para la industria musical. El éxito de la catalana ha traspasado fronteras (literal y metafóricamente) y tan pronto se va de cena con las Kardashian, como colabora con marcas de cosméticos y de moda o sale en una película de Almodóvar.

Ahora, a todas las facetas de la artista hay que sumarle la de empresaria. En enero de 2019 Rosalía creó una sociedad, Motomami SL, que tiene como administrador único a Pilar Tobella, madre de la artista.

Reinvertir los beneficios

A Motomami le ha ido muy bien. En el primer ejercicio en el que ha presentado cuentas, la entidad declaró una cifra de negocio de 4,8 millones de euros, según consta en las cuentas anuales que la firma presentó al registro mercantil el pasado mes de agosto y a las que ha accedido este medio. El beneficio neto de la compañía, en tanto, superó los 364.500 euros.

El objeto social de la empresa es la gestión de servicios de artistas en sentido amplio: desde la representación hasta los servicios de promoción y gestión de redes sociales. La sociedad abarca todos los aspectos de la vida profesional de un artista, como detalla el documento: negociación de acuerdos con discográficas, editoriales, agentes artísticos, managers, promotores musicales, productoras audiovisuales, esponsors, patrocinadores y marcas y objetos análogos, contratación de conciertos y eventos, logística para realizarlos…

El equipo de Motomami lo forman nueve personas, tres contratados de forma fija y seis eventuales. Los gastos de personal de la firma ascendieron en 2019 a 660.500 euros, una media de 73.300 euros por persona.

Las cuentas de este primer año de operación de Motomami corresponden al ejercicio anterior a la pandemia. El documento recoge la incertidumbre que el covid-19 trajo a la economía hace ya más de un año, y reconoce que la situación podría “incidir de forma
significativa en las operaciones, y por tanto, en sus resultados y flujos de efectivo futuros”.