La artista estadounidense Patti Smith (Illinois, 1946) ha sido reconocida con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026, según ha anunciado el jurado. La decisión reconoce una trayectoria marcada por la fusión entre música, literatura y compromiso social, así como su influencia en la cultura contemporánea.
Smith desarrolló desde muy joven una sensibilidad artística ligada a la observación y la curiosidad por el mundo que la rodeaba. Su infancia estuvo marcada por constantes cambios de residencia en ciudades como Chicago, Filadelfia y Nueva Jersey, experiencias que contribuyeron a desarrollar una mirada personal que más tarde trasladaría a su obra.
Tras abandonar sus estudios universitarios, se mudó a Nueva York a finales de los años sesenta, donde comenzó a desarrollar su carrera artística en un entorno vinculado a la bohemia cultural. En ese momento empezó a tener una relación con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, figura clave tanto en su vida personal como en sus inicios creativos. Durante esos años, Smith se introdujo en la poesía, la pintura y la música, rodeándose de otros referentes de la escena cultural.
Su primer álbum, Horses, publicado en la década de los setenta, supuso un punto de inflexión en el desarrollo del punk rock. La obra combinaba la fuerza del rock con una marcada influencia poética, abriendo nuevas vías expresivas dentro del género. A lo largo de esa etapa alternó la producción musical con la publicación de poemarios, consolidando una carrera dual entre ambas disciplinas.
Entre sus composiciones más conocidas se encuentran temas como Because the Night o People Have The Power, este último convertido en un símbolo en movilizaciones sociales vinculadas a la defensa de los derechos civiles y la paz. Su implicación en distintos movimientos, desde las protestas contra la guerra de Vietnam hasta manifestaciones más recientes contra la desigualdad o determinadas políticas migratorias, ha sido una constante en su trayectoria.
Tras un periodo de retirada que coincidió con su matrimonio con Fred Sonic Smith, la artista retomó su actividad en los años noventa, regresando a los escenarios y a la grabación de nuevos trabajos. Desde entonces, ha mantenido una presencia continuada en la música y la literatura, además de realizar actuaciones internacionales.
El jurado ha destacado su capacidad de trasladar una visión poética comprometida con la realidad social, así como su papel como referente cultural. En su fallo, subraya que su obra ha sabido expresar la individualidad y la resistencia frente a las injusticias, convirtiendo algunas de sus canciones en referentes de la música popular contemporánea.

