La plataforma digital de inversión Bitpanda ha nombrado a Irina Nicoleta Scarlat nueva chief growth officer (CGO). La hasta ahora Head of Growth Global de Revolut pasa a ocupar este puesto en un momento de crecimiento personal para ella, quien reconoce que la mujer todavía tiene problemas para acceder a puestos de liderazgo, aunque la brecha de género es cada vez más estrecha.

Como experta en fintech, Scarlat analiza la situación del mercado laboral para la mujer, prevé un futuro para los nuevos tiempos que se avecinan y ofrece una decena de consejos para quienes deseen convertirse en inversores. Esta es su visión del panorama actual del mundo financiero y el lugar que ocupa la mujer en él.

La presencia femenina en puestos de dirección y emprendimiento todavía es escasa. ¿Qué opinión le merece?

Es cierto que la presencia de mujeres en puestos de liderazgo y empresariales sigue siendo escasa, pero el número de mujeres ha aumentado de forma constante en los últimos años y sigue creciendo. Las cosas han cambiado significativamente y las mujeres, hoy en día, pueden acceder a cualquier puesto que deseen, siempre y cuando lo quieran de verdad.

¿Por qué cree que esta situación sigue siendo así?

Soy una gran fan del libro Vayamos Adelante de Sheryl Sandberg y creo que depende de nosotras mismas tomar las riendas de nuestra trayectoria profesional. No voy a decir en ningún momento que no haya ciertos factores externos que afecten a nuestra carrera —como las culturas de las empresas, el apoyo para ser madre, las expectativas de la sociedad o las políticas públicas, por nombrar solo algunos ejemplos—, pero es mucho más fácil que el cambio empiece en nosotras mismas: nuestras ambiciones de liderazgo, nuestra motivación, nuestra disposición para pedir ayuda siempre que la necesitemos y nuestra capacidad para asumir riesgos.

Como mujeres, estamos muy lejos de enfrentarnos a todos los factores que dependen completamente de nosotras y que nos frenan. Por supuesto, es más fácil encontrar responsables y echarles la culpa, pero creo que veríamos un número mucho mayor de mujeres en puestos de liderazgo si abordáramos todo aquello que depende totalmente de nosotras: nuestra confianza en nosotras mismas, nuestra ambición y nuestra capacidad para demostrar que podemos hacer lo que queramos.

«Creo firmemente que cualquier tipo de discriminación positiva hace más daño que bien

Irina Scarlat, CGO de Bitpanda

¿Qué habría que hacer para conseguir el equilibrio o que los porcentajes mejoraran?

Por desgracia, creo que estamos afrontando este tema de manera incorrecta. Uno de los métodos más populares que se promueven activamente son las cuotas, según las cuales un porcentaje de los empleados de la organización tienen que ser mujeres. Estoy firmemente en contra. En mi opinión, creo que es una medida que solo trata los síntomas, pero no hace nada para abordar realmente la causa del problema.

Además, como responsable de la contratación de distintos profesionales, siempre quiero en mis equipos a las mejores personas para el puesto, independientemente de su sexo, edad, raza, orientación sexual o cualquier otra característica protegida. Y creo firmemente que cualquier tipo de discriminación positiva hace más daño que bien. Hay tres puntos fundamentales que podemos abordar para lograr un mayor equilibrio de género, tanto en la tecnología como en otros ámbitos:

  1. Educación. Deberíamos criar a nuestros hijos sabiendo que pueden hacer lo que quieran en su vida y olvidarnos de los estereotipos, empezando por los básicos: los niños juegan con coches y las niñas, con muñecas; o colores adecuados a los géneros. Habría que enseñar a nuestros hijos a ser ambiciosos, a perseguir sus pasiones y convertirlas en carreras, sin importar a dónde los lleven.
  2. Penalizar los malos comportamientos. Desafortunadamente, sigue habiendo discriminación. Los prejuicios existen. Pero depende de nosotros penalizar los malos comportamientos en cuanto se producen.
  3. Promover los modelos de conducta correctos. Ya hay muchas mujeres en puestos de liderazgo. Debemos darlas a conocer. Mostrar más casos como el de Sheryl Sandbergs o Whitney Wolfe Herds. Sus historias pueden servir de ayuda para inspirar a una nueva generación de mujeres líderes y emprendedoras.

Sus 10 consejos para realizar una buena inversión

  1. Empezar con algo pequeño.

Roma no se construyó en un día. Tampoco lo hará una carrera, ni una cartera de inversores. Lo más importante es empezar. Empezar con algo, por pequeño que sea, y construir a partir de ahí.

  1. Buscar la excelencia en todo lo que se haga

La calidad del trabajo de un empleado no dice nada sobre su equipo, su jefe o la empresa en la que trabaja. Sólo dice algo de sí mismo. Hay que esforzarse por ofrecer los mejores resultados posibles, independientemente del puesto o situación.

  1. Convertir los problemas en oportunidades

Cualquier problema es una oportunidad para crecer, así que hay que afrontarlos con una mentalidad resolutiva. Hay que ir más allá del tratamiento de los síntomas e identificar las causas de fondo.

  1. Ser eficaz

Eficiencia significa hacer las cosas. La eficacia, hacerlas bien. Hay un mundo de diferencia entre ambas. Hay que dejar de glorificar las horas que se dedican y valorar el impacto que se crea. El trabajo duro es irrelevante.

5. Hablar alto

Hay que decir lo que se piensa. Incluso cuando las opiniones son impopulares. Hay que ser transparente y directo, y defender siempre aquello en lo que se cree.

6. Nunca se puede dejar de aprender

El aprendizaje continuo es lo único que asegura ser relevante como profesional con el paso del tiempo. No se puede dejar de aprender, de adquirir nuevas habilidades y competencias ni de mejorar. Recomiendo encarecidamente aplicar la regla de las siete horas: una hora al día de aprendizaje te llevará lejos.

  1. No hay que dudar a la hora de pedir ayuda

Todos nos sentimos abrumados de vez en cuando. Llevar cargas sólo las hace más pesadas de lo que deberían ser. He descubierto que compartir las luchas con los demás es el primer paso para sentirse mejor. No hay que tener miedo de pedir ayuda. Se puede trabajar de forma proactiva para construir un ecosistema de apoyo que ayude a superar los momentos difíciles.

  1. Tomar decisiones con conocimiento

Tomar decisiones no es un trabajo fácil. Sin embargo, lo hacemos todos los días. Decisiones profesionales. Decisiones que cambian la vida. Hay que evaluar cada decisión en un papel, con pros y contras. Sopesar los beneficios y los inconvenientes y luego decidir cómo avanzar. Es un método sencillo y se mejora con el tiempo.

  1. Dejar de quejarse

A nadie le gustan los quejicas y la verdad es que las quejas no cambian nada, excepto sentirse mal uno mismo. Hay que dejar de quejarse y empezar a actuar. Hacerse responsable de las decisiones que uno toma. Cambiar lo que esté en nuestras manos y aprender a vivir con el resto.

  1. Escoger qué batallas merece la pena pelear

Conozco demasiado bien la sensación de que todo está ardiendo alrededor y tienes que entrar como un bombero a apagar los incendios. Sin embargo, la clave está en saber qué fuegos hay que apagar primero para asegurarse de no quemarse. Una buena priorización ayudará a eliminar la sensación de estar corriendo como un hámster en una rueda que no consigue llegar a tiempo a ningún lugar.