Barry Diller, el multimillonario fundador y presidente del conglomerado de medios y tecnología IAC, ha cortado los lazos con la famosa aplicación de citas Tinder. Diller vendió toda su participación en la empresa Match Group, propietaria de la aplicación de citas, por 1.900 millones de dólares, aseguró su oficina a FORBES.

Después de que Match Group, que también cuenta con Hinge, OkCupid y Match.com, se separara de IAC como una empresa independiente en julio de 2020, el director de IAC se quedó con 16,1 millones de acciones de Match Group, destaca Marius Angeloni, representante de Diller.

No obstante, a raíz de esa separación, Diller vendió todas sus acciones a lo largo de 2021, según Angeloni, obteniendo una ganancia neta estimada de 1.300 millones después de impuestos.

El valor neto de la fortuna de Diller (después de la venta de todas sus acciones en Match Group) es de 4.000 millones, según estima FORBES. El multimillonario sigue teniendo participaciones en otras empresas públicas, incluidas IAC, Expedia, Vimeo y Coca-Cola.

Por qué Diller se desprendió de Tinder

Si bien ni Diller ni IAC comentaron el por qué de la venta de las acciones (algo que tampoco informaron en su momento), las controversias y las batallas legales entre IAC y Tinder, la empresa más importante de la cartera de Match Group, ya eran conocidas. 

En diciembre de 2021, Match Group acordó pagar 441 millones para resolver una demanda iniciada por los fundadores de Tinder, quienes alegaron que Match Group e IAC habían rebajado intencionalmente el valor de Tinder en el mercado cuando se fusionó con IAC en 2017 para así evitar pagar miles de millones en acciones. (Tinder se fundó en la incubadora de IAC, Hatch Labs, y era propiedad mayoritaria de IAC antes de la escisión).

Los fundadores de Tinder, Sean Rad, Justin Mateen y Jonathan Badeen, quienes presentaron su demanda un año después de la fusión de Match Group e IAC , inicialmente pidieron 2.000 millones porque afirmaron que ambas empresas habían entregado información engañosa a los bancos, quienes valoraron a Tinder en 3.000 millones, en lugar de los 13.000 millones (o más) que creían que valía. No obstante, Diller ha negado las acusaciones. 

En una entrevista con FORBES en 2019, Diller calificó a Sean Rad, quien fue expulsado repentinamente de la compañía en 2014, como «como un mentiroso». Rad respondió a esas declaraciones acusando a Diller de «insultar sin fundamentos al equipo que construyó Tinder, la empresa más valiosa de IAC».

El acuerdo de diciembre de 2021 también pretendía resolver una batalla legal entre Greg Blatt, el ex director ejecutivo de Tinder, y Rosette Pambakian, la ex vicepresidenta de marketing y comunicaciones de Tinder, ya que Pambakian acusó a Blatt de agresión sexual en 2019, algo que Blatt califica como un caso de difamación. Después de diferentes acuerdos, ambas partes decidieron retirar sus demandas.

Las acusaciones comenzaron mucho antes

Whitney Wolfe Herd, cofundadora de Tinder, demandó a Tinder e IAC por acoso y discriminación en 2014, alegando que le quitaron el título de cofundadora de la aplicación de citas. También denunció las amenazas y el acoso por parte de su exnovio Justin Mateen y Sean Rad (Mateen, al igual que Rad, también fue expulsado de la empresa en 2014).

La demanda que impuso Wolfe se resolvió rápidamente y FORBES informó en su momento que Wolfe Herd se fue de la empresa con poco más de un millón de dólares. Tiempo después, Wolfe Herd lanzó la aplicación de citas Bumble, y se convirtió en la multimillonaria más joven del mundo hecha a sí misma, de acuerdo a FORBES.

Match Group contaba con una capitalización de mercado de 30.000 millones después de su separación de IAC en julio de 2020, un valor tres veces mayor al de IAC en ese momento, que era de aproximadamente 9.000 millones. 

Hasta este jueves por la mañana, la capitalización de mercado de Match Group era de casi 16.000 millones de dólares, en comparación con los 5.700 millones de dólares de IAC.

Al vender sus acciones en 2021, Diller esquivó un período difícil de Match Group, cuyas acciones han caído casi un 60% en lo que va de 2022. Si Diller hubiese conservado sus acciones, su participación valdría aproximadamente la mitad de los 1.900 millones de dólares, el precio por el que las vendió, y sería alrededor de 500 millones más pobre.