¿Es buen momento para ahorrar? La respuesta siempre es , pero ahora, más que nunca. Estamos ante un momento en el cual el ahorro se ha convertido en una necesidad. La incertidumbre impera en la economía debido al parón de muchos sectores como consecuencia de la pandemia. Además, el sistema nacional de pensiones está especialmente debilitado por la evolución demográfica y la mala marcha del mercado laboral. Según la última Encuesta de Población Activa, el desempleo se sitúa en el 16,26%. Todo esto hace más oportuno que nunca destinar una mayor parte de nuestros ingresos al ahorro. Así, podremos capear mejor los vaivenes actuales y protegernos para el futuro, cuando llegue la jubilación o cualquier otra situación que suponga menores ingresos.

Otra cuestión es decidir cuándo invertir nuestros ahorros. Aquí, mi recomendación es clara: diversificar en el tiempo, es decir repartir los momentos de entrada. Es la misma herramienta que utilizamos desde hace años en Olea ante las incertidumbres, cuando evaluamos todas las opciones de mercado y seleccionamos los componentes de nuestra cartera. Diversificar siempre reduce riesgos.

Una vez ya sabemos que nos conviene ahorrar, toca responder una segunda pregunta: cómo hacerlo. A lo largo de mis casi 30 años como gestor –los 17 últimos en un mismo fondo, Olea Neutral–, me he enfrentado a menudo con esta cuestión, pero nunca antes lo tuve tan claro: ahora mismo no existe en el sistema financiero español una alternativa de ahorro mejor que los fondos de inversión. Explico por qué.

Los tipos de interés son extraordinariamente bajos. Esto afecta a la rentabilidad de los productos de renta fija (bonos de empresas, letras del tesoro, bonos de gobiernos…), que nunca han pagado tan poco por recibir dinero prestado. Necesitamos, por tanto, profesionales capaces de adaptarse a un mercado tan complejo. Necesitamos buenos gestores.

En este mismo sentido, los depósitos y otros productos monetarios que tradicionalmente han sido los más utilizados por los ahorradores españoles, hoy ofrecen rentabilidades muy bajas, incluso negativas. Aun así, según el Banco de España, en nuestro país las familias tenían 848.379 millones de euros en depósitos a enero de 2020.

Por su otra parte, los planes de pensiones encuentran reducidos sus beneficios fiscales para el próximo año, disponen de una oferta menos competitiva y tienen limitados los supuestos de reembolso. Sin duda, estos condicionantes hacen más difícil utilizar nuestros ahorros en caso de situaciones imprevistas.

Así, nos encontramos que los fondos de inversión son una alternativa fiscalmente eficiente –los traspasos no tienen coste fiscal– y permiten acceder a un extenso catálogo de productos para encontrar la mejor combinación rentabilidad-riesgo. Además, el fondo de inversión, del mismo modo que el fondo de pensiones, cuenta con la seguridad jurídica que ofrece ser propiedad de los partícipes y encontrarse al margen de los balances de las entidades financieras.

Por todo lo dicho, ahorremos. Y ahorremos ahora que las circunstancias nos ponen de manifiesto que se trata de una necesidad real. Pongamos nuestro dinero a trabajar. Dediquemos tiempo a elegir aquellos fondos de inversión más adecuados para nosotros y busquemos la excelencia. El mercado español ofrece buenos productos y un acceso sencillo y eficiente. El buen hacer de los gestores de fondos de inversión y las bondades de la rentabilidad compuesta nos procurarán el mejor de los resultados posibles.

Rafael Peña es Socio fundador de Olea Gestión de Activos SGIIC y Gestor de Olea Neutral FI.

Ha sido cofundador de DNX y ha desempeñado funciones como Fund Manager en Adriza Neutral, F.I. (2012-2020) y BSCH (1993-2000).

Asimismo, desarrolló su carrera profesional en Tressis como Portfolio Manager, Neutral Inversiones, SICA, entre 2003 y 2011.