Los fondos especializados son un producto relativamente reciente, con gran crecimiento en los últimos años. Los de tecnología, por ejemplo, empezaron siendo un rara avis en el panorama de la gestión y hoy son parte del menú básico de cualquier gestora: existen vehículos centrados en biotecnología, 5G, smart cities, inteligencia artificial, vehículos no tripulados, etc; En los últimos años, en parte por la baja rentabilidad de otros activos y en parte por el aumento de la inversión consciente y sostenible, cada vez son más los fondos temáticos que encontramos en el mercado con un incremento rápido en el nivel de especialización.

Victoria Torre, responsable de Oferta Digital de Singular Bank, junto con la directora de Análisis de VDOS Stochastics y quefondos.com, Paula Mercado y el socio de Luna Sevillla Gestiones Patrimoniales, José María Luna, nos ayudan a encontrar los fondos más raros del panorama actual dónde se puede invertir.

MILLENIALS

Exacto. Invertir directamente en empresas de cualquier parte del mundo que se vean beneficiadas por el comportamiento de consumo de la generación de las personas nacidas entre 1980 y 1999. Es decir, los millennials y su íntima relación con los dispositivos móviles y las transacciones digitales.

Los expertos consideran a este grupo demográfico el de mayor relevancia en términos de mercado y se ha convertido en la fuente de ingresos más grande a nivel mundial. En concreto, Goldman Sachs Global Millenials Equity Portfolio se revalorizó un 41,62% en 2020 y suma cerca de un 7% en lo poco que llevamos de 2021. Entre sus principales posiciones destacan las acciones de Amazon, Alphabet, Facebook o Nike.

COHETES y VIAJES ESPACIALES

Los paquetes que hoy se entregan por avión o camión podrían llegar más rápido si fuesen en cohete. Parece una infantil obviedad pero cuando quien lo afirma es el analista de renta variable de Morgan Stanley, Adam Jonas, extraña menos que los radares de las gestoras ya estén puestos en este tipo de proyectos.

Dos de los nombres más buscados son SpaceX y Virgin Galactic (SPCE). La primera, fundada por el polémico empresario Elon Musk, ejerció de taxista espacial al transportar a dos astronautas de la NASA a la Estación Espacial Internacional (ISS), el pasado mes de mayo; Ahora pretende desarrollar cohetes reutilizables; enviar una misión tripulada a Marte; y lanzar hasta 42.000 satélites a la órbita terrestre para proporcionar acceso global a Internet de banda ancha.

En cuanto a las aspiraciones de Virgin Galactic, pasan por hacer volar a personas de alto poder adquisitivo en breves interludios en el espacio, lo que le reportará 120 millones de dólares en ingresos.

Sin embargo, para los inversores españoles no resulta fácil acceder a esta temática a través de fondos. La mayoría de los productos son estadounidenses y ETFs (fondos cotizados), como Invesco Aerospace & Defense ETF; iShares U.S. Aerospace & Defense ETF, de Blackrock; o SPDR S&P Aerospace & Defense ETF.

Los expertos recomiendan tener en cuenta los riesgos, ya que se trata de un sector que podría sufrir mucho en momentos de recesión o cambios políticos, debido a su dependencia a la inversión.

DERECHOS DE AUTOR

Que no pare la música. A falta de conciertos, los derechos de autor de artistas de éxito han dejado de ser el tesoro mejor guardado de los magnates de la industria musical. Su atractivo como activos de inversión aumenta a medida que lo hace el streaming, las plataformas de entretenimiento como Netflix y las redes sociales como TikTok.

No es de extrañar que los dos principales compositores de Fleetwood Mac, Lindsey Buckingham y Stevie Nicks, hayan vendido por separado los derechos de sus canciones en los últimos meses.

En diciembre, Bob Dylan sorprendió a la industria del entretenimiento al vender todo su cancionero a Universal Music Group por una cifra estimada en 300 millones de dólares. Neil Young hizo lo mismo al deshacerse de la mitad de su catálogo en enero.

La última en sumarse al carro ha sido Shakira tras cederle a Hipgnosis los derechos de sus 145 canciones. Según los analistas de Bloomberg,” el truco para los inversores es encontrar la forma de obtener una parte de la acción. La mayoría de los derechos los adquieren empresas, fondos o multimillonarios como el magnate francés de las telecomunicaciones Xavier Niel, propietario de la canción My Way. Sin embargo, hay grupos como Hipgnosis Songs Fund Ltd, que el año pasado desembolsó 500 millones de libras por los derechos de las canciones de Blondie, Soundgarden o The Pretenders, entre otros. Hipgnosis cotiza en la Bolsa de Londres y sus acciones se revalorizaban un 17% en los últimos 12 meses.

MUNDO MASCOTAS

Según los cálculos del informe Grand View Research, el mercado mundial de productos y servicios en torno a las mascotas crece a un ritmo aproximado del 5% al año. Algo que, parece haberse disparado durante la pandemia.

El fondo de Allianz Pet and Animal Wellbeing vio cerrar el cuarto trimestre de 2020 con subidas del 7,55%, después de haber empezado el año con caídas superiores al 20%. Así las cosas, el mercado espera que en 2025 este sector genere más de 200.000 millones de dólares, después de ver como en los últimos cinco años las firmas cotizadas relacionadas arrojaban una rentabilidad media superior al 140%. Las razones parecen estar en el acelerado envejecimiento de las sociedades; la urbanización; el incremento de la conciencia sobre la salud; la mejora de la calidad de vida en los mercados emergentes; y la humanización de las mascotas.

Entre el universo de inversión de estos fondos temáticos no solo encontramos compañías relacionadas con la salud o la alimentación veterinaria, sino también empresas aseguradoras, de cuidado estético animal o robótica.

PURO VICIO

Es lo que otros evitarían. En las antípodas de la responsabilidad social que marca tendencia, está el renombrado en 2019 como Vitium Global Fund, más conocido como Vice Fund, nació en 2002 de la mano de USA Mutuals. Su objetivo era ganar rentabilidad a largo plazo invirtiendo en todo lo tabú: tabaco, armas, casinos o alcohol.

Las principales acciones del fondo del vicio son de Philip Morris, Lorillard, British American Tobacco y Altria. Junto a estos grandes nombres de la industria de la nicotina se encuentran gigantes de la defensa y el armamento como Lockheed Martin y Raytheon o cerveceras como Carlsberg A/S y Molson Coors.

El fondo, que es la antítesis a la actual tendencia de inversión socialmente responsable, busca a sus empresas del pecado dondequiera que estén: Estados Unidos, el Reino Unido, Bélgica y Hong Kong.

A finales de 2020 contabilizaba activos por casi 111,44 millones de dólares invertidos en 31 participaciones diferentes, entre medianas y grandes compañías. Sus retornos difieren bastante de las suculentas rentabilidades que suman algunos de los fondos socialmente responsables que están marcando tendencia, al dejarse más de un -2% el último semestre del 2020.