Poco a poco, el mundo va intentando volver a la normalidad tras más de un año de crisis sanitaria y social derivada de la pandemia. Prueba de ello es que cada vez más empresas están empezando a recuperar el trabajo presencial. 

En las últimas semanas, grandes firmas de banca o tecnológicas han puesto sobre la mesa sus planes de vuelta a la oficina. Goldman Sachs asegura que continuará con su programa de pasantías, con lo que los trabajadores podrán volver a sus instalaciones. Wells Fargo, en tanto, pedirá a sus empleados que vuelvan a la oficina en otoño. Google también ha asegurado que, en un futuro, limitaría el trabajo a distancia. Y desde Amazon apuestan por volver a una cultura del trabajo “centrada en la oficina”. El buen ritmo de vacunación y un mejor pronóstico en la crisis sanitaria anima a las empresas a tomar esta decisiones.

Pero la crisis del covid-19 ha dejado importantes aprendizajes en este terreno. Las empresas harán bien en aprovechar estas lecciones para el bienestar, la satisfacción, la felicidad y el rendimiento de los empleados. Ofrecer opciones y flexibilidad para motivar su compromiso no solo es un beneficio intangible para el trabajador sino que ayuda a estimular su motivación.

Ser empático con las necesidades de los trabajadores tiene un efecto positivo en la salud mental y la productividad de las personas. Y centrarse en el panorama general de la experiencia laboral –dentro y fuera de la oficina– es importante para el futuro del trabajo.

Una nueva forma de concebir la nueva vida laboral que, según los estudios, ha llegado para quedarse. Un modelo híbrido, que combine el estar en la oficina y el teletrabajo, será lo que prime en la nueva normalidad.

Gracias a la tecnología hemos podido mantener el ritmo estos meses de encierro. Sin embargo, ha sido una medida excepcional que, en cualquier otra situación, no se habría llevado a cabo.

Por tanto, ¿qué es lo mejor para el trabajador y el desarrollo en una empresa? Aquí te mostramos algunas de las cuestiones que hacen que la oficina sea la ecuación de mejor valor para los empleados y las empresas, como recoge la periodista experta en trabajo de Forbes US, Tracy Brower.

Cultura

La cultura es una de las ventajas competitivas más importantes de una empresa. Los competidores pueden copiar su estrategia o tratar de infiltrarse en sus clientes, pero es mucho más difícil copiar su cultura.

La cultura son las normas, los comportamientos y los sistemas de creencias compartidos que influyen en el rendimiento y los enfoques, y que sientan las bases de todo lo demás en la empresa.

Un sentido de propósito compartido separa a las empresas que tienen éxito de las que fracasan, y un sentido unificado del panorama general y de lo que todos estamos aquí para hacer juntos se consigue mejor cara a cara.

Innovación

Cuando el proceso creativo da lugar a productos y servicios comercializables por los que la gente pagará, lo llamamos innovación, y este proceso es expansivo. Se trata de abarcar nueva información, hacer una lluvia de ideas y crear juntos, reflexionar, probar y crear prototipos, buscar la opinión de los clientes, mejorar y ejecutar.

No todos estos procesos requieren la interacción cara a cara, pero muchos son mejores por ello, lo que supone estar juntos en la oficina.

Atracción y retención

Estar en la oficina también permite a las personas desarrollar relaciones y construir su capital social, y una gran parte de la ecuación de valor de los empleados son sus conexiones con colegas de talento.

Por supuesto, las personas pueden seguir conociendo a sus compañeros de equipo cuando trabajan a distancia, pero no tan rápidamente y posiblemente no tan profundamente como cuando están juntos en persona.

Compromiso y desarrollo

La principal forma en que tienen los seres humanos de aprender es observando a los demás. A menudo ni siquiera somos conscientes de este aprendizaje, pero ocurre constantemente.

Estar en la oficina nos permite escuchar las conversaciones que nos ayudan a construir un conocimiento informal. Reunirse para hacer un buen trabajo fomenta el desarrollo a medida que aprendemos cómo los demás manejan los desafíos y sobresalen en el entorno.

Estar juntos también da lugar a un mayor compromiso porque tiende a impulsar la motivación mutua. Las personas tienden a trabajar más cuando están juntas, y cuando  están más comprometidas, realizan un mayor esfuerzo discrecional.

Rendimiento y resultados

Es posible hacer un buen trabajo en casa o en lugares remotos. Pero bajo determinados proyectos y circunstancias particulares.

El trabajo individual el que es más mecánico sí pueden desarrollarse con bastante eficacia a través del teletrabajo. El problema surge cuando hay un equipo que deba colaborar o trabajar en tareas que requieren más complejidad, velocidad o resolución de problemas, en cuyo caso es más eficaz el trabajo presencial.

El hombre, animal social

La oficina no es una panacea y trabajar desde casa tiene sus ventajas: la flexibilidad y la posibilidad de satisfacer todas las necesidades de la vida laboral son las primeras de la lista.

Pero la oficina es la mejor apuesta para el futuro del trabajo. Es buena para las personas–nuestro compromiso, nuestra inspiración, nuestras redes sociales y nuestro aprendizaje– y también es la mejor para las empresas que quieren sobresalir, rendir y ofrecer valor a los accionistas y a la comunidad.

Reunirse es un principio básico de la humanidad y el trabajo es fundamental para nuestro sentimiento de conexión y contribución. Trabajar juntos en las oficinas nos da la oportunidad de entablar relaciones con quienes también se han presentado para hacer un buen trabajo.