Iberdrola es la primera compañía española que realiza una emisión de bonos verdes en plena crisis sanitaria por importe de 750 millones de euros y con vencimiento en junio de 2025.

A pesar del entorno de gran volatilidad en los mercados financieros provocada por el coronavirus, la demanda ha superado los 6.000 millones de euros y el cupón ha quedado fijado en el 0,875%.

La emisión se ha colocado entre 227 inversores, principalmente europeos y de Reino Unido, lo que pone de manifiesto la solidez y robustez de la solvencia de la compañía dirigida por Ignacio Sánchez-Galán.

La compañía, que ha celebrado este jueves en diferido su Junta General de Accionistas, destinará los fondos obtenidos a nuevas instalaciones renovables, cuyo desarrollo y puesta en marcha contribuirán a recuperar la actividad económica y a mantener el empleo.

En este sentido, los bonos ‘verdes’ suelen generar una mayor demanda, ya que al interés de los inversores habituales se añade el de los inversores socialmente responsables (ISR). De hecho, Iberdrola destaca que una gran parte de la operación se ha colocado entre este colectivo de inversores, por lo que continúa diversificando su base inversora y ampliando la demanda, lo que mejora la ejecución de estas operaciones en momentos difíciles de mercado.

En la colocación han participado ocho bancos internacionales de primer nivel (Banca IMI, BBVA, Crédit Agricole, Citi, HSBC, Mizuho, Santander y UniCredit), en un contexto complejo de mercado a raíz de la incertidumbre mundial generada por la pandemia del coronavirus.

Con esta nueva emisión, la energética española ratifica el compromiso con su estrategia de lograr que su pasivo tenga formato verde, de acuerdo con la apuesta de la compañía por un mix energético bajo en emisiones de carbono, liderando la inversión mundial en energías renovables.

11.000 millones de bonos verdes

Hasta la fecha, el grupo Iberdrola ha emitido cerca de 11.000 millones en bonos verdes desde que cerró con éxito su primera colocación de este tipo en 2014.

Una de las principales características de los bonos verdes es que los fondos obtenidos se destinan a la financiación de proyectos sostenibles, socialmente responsables y con un impacto positivo para el medio ambiente, utilización que en el caso de Iberdrola es validada por la agencia independiente Vigeo Eiris.

Esta es la octava emisión pública senior de este tipo realizada por Iberdrola desde la corporación, de la que destaca que “se repite el éxito obtenido tanto en abril de 2014, cuando la compañía se convirtió en la primera empresa española en cerrar una colocación de bonos verdes, como posteriormente en las emisiones realizadas en los meses de abril, septiembre y diciembre de 2016, en febrero y septiembre de 2017, y en junio de 2018”.

Iberdrola, premio a mejor Asesoría Jurídica Interna en la V edición de los Premios Forbes Abogados 2019, también ha realizado tres operaciones públicas subordinadas (los comúnmente denominados bonos híbridos) en formato verde (en noviembre de 2017, marzo de 2018 y febrero de 2019).

Asimismo, se han realizado colocaciones privadas verdes y también se han emitido bonos verdes desde otras subsidiarias del Grupo, como Avangrid o Neoenergia.

Además, el grupo suscribió a finales de 2016 el primer préstamo ‘verde’ realizado en el mundo para una compañía energética, por valor de 500 millones de euros, y a comienzos de 2018 y con un sindicato de bancos, también el primer préstamo verde de Latinoamérica desde su filial Iberdrola México.

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