¿Es la inversión bursátil apta únicamente para las élites? Trade Republic tiene claro que no. Por eso, desde que se inició la empresa en 2015, y desde el lanzamiento de la primera versión de la plataforma en 2019, se dedica a expandir el acceso al ahorro y la inversión por toda Europa. El concepto es claro: que todo el mundo pueda acceder y beneficiarse de los mercados financieros. Una cruzada por democratizar la inversión en la que España ha supuesto una agradable sorpresa. Nos lo cuentan su cofundador, Christian Hecker, y Kintxo Cortés, su country manager.

Trade Republic llega en España en 2021, ¿cómo ha sido entrar en un país donde la inversión en productos complejos no está tan extendida?

CH: Estos primeros meses han sido muy emocionantes, estamos más que satisfechos con la aceptación que estamos teniendo y dadas las circunstancias, creemos que lo mejor está por llegar. No sólo internamente, ya que estamos haciendo crecer el equipo, sino también para los usuarios, porque lanzaremos progresivamente nuevos productos —incluyendo criptomonedas— servicios y funcionalidades.

KC: Ha sido el lanzamiento más exitoso que hemos tenido a nivel compañía. Hemos desbordado las estimaciones de clientes que teníamos, sobre todo en el segmento joven de entre 18 y 25 años, que tiene muchísimo apetito por empezar a invertir. Además, somos el país de Europa con más mujeres invirtiendo.

¿Qué diferencia a Trade Republic de otros servicios de trading?

CH: Nos consideramos una alternativa moderna a la “hucha” y ofrecemos a toda la sociedad un acceso democrático y fácil de entender al mercado de capitales. Creemos que todo el mundo debería tener la oportunidad de invertir con facilidad, independientemente de sus ingresos. Somos una empresa tecnológica con licencia bancaria y hemos digitalizado completamente, y simplificado radicalmente, muchos procesos bancarios.

KC: Antes, para abrir una cuenta de trade, tenías que mandar papeles y esperar un proceso que tardaba varios días. Pero ahora la tecnología tiene un papel brutal a la hora de verificar identidad, conectar cuentas bancarias y digitalizar un montón de procesos necesarios para arrancar. Esa es la gran ventaja de nuestra plataforma de ahorro e inversión.

¿Los españoles somos diferentes al concebir el ahorro?

CH: El objetivo era llegar a España para ofrecer soluciones a las anomalías locales: la enorme brecha de las pensiones, la falta de innovación de los bancos tradicionales y los interminables obstáculos que encuentran los ahorradores para rentabilizar su dinero. Además, existe la falsa percepción de que se necesita un gran capital inicial para invertir, lo que queda totalmente descartado cuando se conoce la baja barrera de entrada –desde 10 euros– que existe con nuestra oferta.

KC: En España sólo un 3% de la gente tiene acceso a la inversión en productos complejos como ETF o acciones, mientras que en Francia es un 20% y en Estados Unidos más de un 40%. Además, hay una serie de mitos a la hora de invertir que hacen que el español esté un poco por detrás del resto de Europa, como pensar que la inversión inmobiliaria es la única segura. Eso es lo que intentamos cambiar.

Supongo que la clave para ganar usuarios es ponérselo fácil. ¿Cuál es la estrategia para entrar en los dispositivos de los españoles?

CH: Nos dimos cuenta de que había un nivel muy bajo de automatización y una IT anticuada en los bancos y brokers que causaba altos costes, y que los clientes pagaban por ello. Queríamos cambiar esto y, por ello, creamos un producto que ofreciera a la gente una solución sencilla, segura y accesible para operar en su smartphone.

KC: La misión de Trade Republic es dar un acceso mucho más transparente, fácil y sencillo a la gente para que empiece a ahorrar a medio y largo plazo. Por eso también intentamos explicar muy bien qué está ocurriendo en el mundo inversor, simplificar al máximo los pasos más complejos y ayudar a la gente a entender cómo empezar a rentabilizar su dinero.

¿Está democratizándose el sector de la inversión?

CH: Creemos que participar en los mercados de capitales ha sido un privilegio de la élite durante demasiado tiempo. Alrededor de la mitad de nuestros clientes son inversores que invierten por primera vez. Las elevadas tasas de inflación actuales, casi el 7% en España, los tipos de interés negativos y el cambio demográfico ejercen una gran presión, especialmente sobre los jóvenes, para que ahorren. Las acciones y los ETF pueden ser un pilar fundamental para ello.

KC: También se nota en el acceso a mercados financieros extranjeros. El inversor español ha invertido mucho en IBEX, que como índice no ha tenido una evolución para nada comparable a los de otros países. Por eso creo que ahora es más consciente de ello y empieza a tener mucho apetito por invertir fuera, en empresas que le gustan y a buscar rentabilidades en otros mercados.

¿Cuáles serán los siguientes pasos de Trade Republic?

KC: En el caso de España, es un poco diferente al resto de Europa, porque la conversación en torno a invertir a medio y largo plazo está arrancando. Y eso es en lo que vamos a poner foco en los próximos meses, en romper esos bloqueos.

CH: Nuestro objetivo es convertirnos en la mayor plataforma de ahorro de España, accesible para todos. Y algunos datos ya indican que hemos empezado con buen pie. A largo plazo, queremos estar en todos los mercados de la Eurozona para finales de año. Nos llevó más de cuatro años conseguir la licencia BaFin (Autoridad Federal de Supervisión Financiera, de regulación financiera de Alemania) y lanzar nuestra aplicación: un viaje bastante largo, pero al final mereció la pena, ya que ahora ofrecemos el mejor producto posible, fiable, sencillo, accesible y eficiente del mercado.