Este fin del verano no ha sido como todos. Hay al menos cinco datos que constatan que se ha roto el patrón habitual del empleo en España. En agosto termina buena parte de la temporada de verano, se interrumpen determinadas actividades y la afiliación a la Seguridad Social retrocede. Este año se han perdido 162.840 afiliados medios respecto a julio y se cerró el mes con 22,34 millones. Pero detrás de esa cifra aparecen algunos movimientos menos habituales que hacen que este final del verano sea distinto.
La primera curiosidad aparece al separar la afiliación por nacionalidad. En un mes en el que el sistema pierde más de 162.000 trabajadores, los afiliados extranjeros aumentan en 39.535 y alcanzan los 3,55 millones. Por diferencia, la reducción se concentra completamente entre los trabajadores de nacionalidad española. Los extranjeros representan ya cerca del 15,9% del total de afiliados y son 482.490 más que hace un año.
Detrás de esta evolución está, en buena medida, el proceso extraordinario de regularización. A 31 de agosto había ya 337.917 personas regularizadas dadas de alta en la Seguridad Social. Colombia, con 97.376 afiliados, y Venezuela, con 66.733, concentran prácticamente la mitad. La incorporación de estos trabajadores está modificando la fotografía habitual de un mes tradicionalmente negativo para la afiliación.
El siguiente punto es que mientras el empleo cae menos que en otros agostos, el paro sube más. Las oficinas del SEPE incorporaron 44.419 parados más, un incremento del 1,92%, hasta 2,35 millones. La regularización también está detrás de esa diferencia, puesto que personas que hasta ahora permanecían fuera de los registros administrativos pueden incorporarse tanto a la Seguridad Social cuando encuentran trabajo como a las listas del paro cuando buscan uno.
De hecho, uno de los colectivos que más aumenta en las estadísticas del desempleo es precisamente el de quienes no tenían un empleo anterior. Sumó 8.368 personas durante agosto. En todo caso, pese al aumento mensual, el número total de parados continúa siendo el más bajo registrado en un mes de agosto desde 2007 y se ha reducido en 70.593 personas respecto al año pasado.
La tercera cuestión tiene que ver con el sector que tradicionalmente protagoniza la destrucción de empleo: la hostelería. Mientras el conjunto del mercado laboral pierde afiliados, la hostelería suma 7.237 trabajadores, un 0,42% más que en julio. El sector no pierde necesariamente empleo todos los agostos, pero sí resulta significativo que avance precisamente cuando termina uno de los meses centrales de la temporada turística, un fenómeno que también está relacionada con la regularización de inmigrantes.
Algo similar ocurre en otros sectores donde el peso de los trabajadores extranjeros es alto, como la construcción o la agricultura. En este sentido, casi la mitad del empleo perdido procede de la educación. El gran descenso de agosto no está esta vez en hoteles y restaurantes. La educación pierde 76.535 afiliados, un 6,4% en apenas un mes. La cifra equivale aproximadamente al 47% de toda la caída de afiliación registrada en España.
El último dato a tener en cuenta es que aunque en la serie original desaparecen más de 162.000 afiliados, una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario, la Seguridad Social calcula un aumento de 83.844 trabajadores respecto a julio. La afiliación desestacionalizada alcanza así un máximo de 22.371.964 personas y encadena 67 meses consecutivos de crecimiento.

