Minutos antes de comenzar el EMEA NewLaw Summit, mientras los asistentes recogían sus acreditaciones y participaban en el desayuno de bienvenida, la organización se veía obligada a añadir más sillas al auditorio. Una señal de que, incluso antes de arrancar,la sexta edición del encuentro organizado por PwC Tax & Legal ya despertaba un notable interés.
Como señaló en su discurso de apertura Joaquín Latorre, socio responsable de PwC Tax & Legal, España vive un punto de inflexión en la aplicación de la Inteligencia Artificial en el ámbito jurídico y fiscal. Lo que antes eran proyectos empieza a consolidarse como una realidad que afecta tanto a empresas como a la Administración y a los profesionales, que deberán complementar su conocimiento técnico con nuevas habilidades vinculadas a la IA. Con todo, Latorre subrayó que, más allá de la tecnología, el foco debe seguir estando en las personas.
Una idea que compartió también Miguel Sánchez Galindo, director general de DigitalES, quien apuntó que el impacto de la IA se ha acelerado hasta el punto de que algunos de los principios recogidos en el Libro Blanco de 2024 han quedado desactualizados. «Cada seis meses debe revisarse su impacto», afirmó, señalando cuestiones clave como la gobernanza de los datos, la transparencia de los algoritmos o la necesidad de supervisión humana en los procesos más sensibles.
Esa dimensión humana fue el eje de la intervención de Ignacio Martínez Mendizábal, catedrático de Antropología Física por la Universidad de Alcalá y codirector de Atapuerca. En su ponencia, defendió que la transformación tecnológica no es un fenómeno nuevo y que, como toda herramienta, presenta riesgos y oportunidades. «La tecnología es tan humana como mi brazo», afirmó, recordando que el verdadero valor diferencial sigue siendo la capacidad de cooperación.
La transformación legal en la práctica
Las mesas redondas trasladaron ese debate al terreno empresarial. Moderadas por Mónica Redorta, directora de PwC Tax & Legal, Patricia Arrieta (Amazon), Elena Chávarri Padilla (BBVA) e Isabela Pérez Nivela (Inditex) analizaron cómo se está integrando la IA en sus organizaciones.
En el caso de BBVA, Chávarri destacó el papel de VictorIA, su ecosistema de IA, en la automatización de procesos y el análisis de datos, insistiendo en la importancia de que los equipos adopten estas herramientas. En la misma línea, Pérez Nivela subrayó que «la capacitación es clave para que la herramienta trabaje para nosotros y no al revés».
El tono optimista se mantuvo en la siguiente mesa, con Ana Suárez Garnelo (Intrum), Pablo Méndez-Monasterio (PROEDUCA) y Omar Puertas (Harvey), moderados por Blanca Bardín (socia de PwC Tax & Legal), donde se abordó el impacto de la IA en la práctica jurídica. «La máquina es un reflejo de ti», apuntó Ana Suárez Garnelo, incidiendo en la importancia de saber interactuar con estas tecnologías.
La IA en la Administración pública y la educación
La jornada continuó con la intervención de Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial en el Ministerio para la Transformación Digital, en conversación con Fernando Fernández-Miranda Vidal, socio responsable de New Law, Legal Management Services & Regulation Digital en PwC Tax & Legal, quien trasladó un mensaje de confianza a las empresas ante el desarrollo regulatorio europeo. Según explicó, las organizaciones contarán con margen suficiente para adaptarse a la nueva normativa, en un contexto en el que la supervisión buscará garantizar el desarrollo sin frenar la innovación. «Si no hay confianza, es imposible la aplicación», subrayó, al tiempo que defendía la necesidad de simplificar los mecanismos de control para evitar duplicidades y favorecer un entorno más ágil.
En el ámbito educativo, Soledad Atienza Becerril, decana de IE Law School, en conversación con Patricia Manca, socia de PwC Tax & Legal, puso el foco en la transformación del perfil profesional. En su opinión, el reto al que se enfrentan las universidades pasa por formar perfiles con pensamiento crítico, capaces de entender cuándo la IA aporta valor real y cuándo no, y con habilidades sociales que les permitan liderar equipos y adaptarse a entornos cambiantes. «El talento seguirá siendo imprescindible», afirmó, señalando que el conocimiento técnico, por sí solo, ya no será suficiente.
Por su parte, Javier Torres Gella, secretario general de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), incidió en la importancia de que las empresas participen activamente en entornos de prueba, como sandboxes o laboratorios de innovación, para contribuir al desarrollo normativo. Según explicó, esa colaboración será clave para que la regulación incorpore las necesidades reales del tejido empresarial.

La fiscalidad más allá del prompt
La segunda jornada del EMEA NewLaw Summit, centrada en fiscalidad, arrancó con la mesa integrada por Iker Isusi (BBVA), Klaus Schmidt (PwC Alemania) y Gonzalo Antón Tascón (Harvey), moderados por Emilio Rodríguez Blanco (socio responsable de NewLaw Tax Reporting & Strategy de PwC Tax & Legal). Bajo el título No es el prompt, es el proceso, los participantes coincidieron en la necesidad de redefinir los procesos para aprovechar el potencial de la IA. En este sentido, Antón Tascón subrayó que «lo importante es tener claros los procesos, porque es eso lo que mejora el prompt», anticipando además una evolución en los perfiles profesionales del ámbito fiscal.
Por su parte, Schmidt defendió la necesidad de trabajar en entornos integrados, capaces de conectar distintas áreas de la organización, mientras que Isusi puso el foco en la importancia de modelos más flexibles, alejados de estructuras rígidas y capaces de alinear personas, procesos y tecnología.
A continuación, Jonathan Howe (PwC UK) y Javier Rodríguez Zapatero (ISDI) abordaron el impacto de la IA en los flujos de trabajo. Este último comparó su irrupción con la democratización del fuego, al señalar que «no solo pone la información al alcance de todos, sino el conocimiento», lo que, a su juicio, multiplicará las capacidades humanas y obligará a repensar los modelos educativos actuales.
El cierre institucional
La jornada concluyó con la participación de representantes de la Administración y del ámbito jurídico. Ángel Esteban Paúl, inspector general del Ministerio de Hacienda, en conversación con Jaime García, socio de PwC Tax & Legal, apuntó que la IA permitirá mejorar los procesos, reducir la conflictividad y aumentar la seguridad jurídica, avanzando hacia una administración más eficiente y conectada.
En la mesa final, moderada por Francisco González, socio responsable de NewLaw en PwC Tax & Legal, Santos Gandarillas (magistrado del Tribunal Supremo), Fernando Serrano (UCM) y Luis López Tello (Inspector de Hacienda en excedencia) abordaron los retos de la disrupción tecnológica en el sistema tributario, cada uno desde una perspectiva distinta —judicial, académica y de inspección—.
Los tres coincidieron en que el marco normativo actual debe adaptarse al nuevo contexto tecnológico. Serrano planteó la necesidad de revisar la Ley General Tributaria para incorporar mecanismos que permitan auditar los algoritmos y reforzar la transparencia, mientras que López Tello defendió el papel de la IA para aumentar la eficiencia del sistema, siempre bajo supervisión humana. Por su parte, Gandarillas advirtió de los límites actuales para su aplicación en los tribunales, tanto por la falta de marco legal como por las implicaciones en la valoración de pruebas y el uso de datos personales. «La IA es inevitable», señaló López Tello, anticipando un cambio profundo en la práctica fiscal y en la forma en la que se relacionan los distintos agentes del sistema tributario.
El encuentro cerró con una idea compartida: la Inteligencia Artificial no es ya una promesa, sino una herramienta en plena integración que marcará el futuro del ejercicio de la abogacía, el asesoramiento jurídico y la fiscalidad en los próximos años. El EMEA NewLaw Summit seguirá siendo, como apuntó Joaquín Latorre al cierre del evento, un espacio de referencia para abordar los retos del sector jurídico y fiscal.

