Villa en la Milla de Oro de Marbella. (Foto: Engel & Völkers)

Para Juan-Galo Macià, consejero delegado de Engel & Völkers para España, Portugal y Andorra, existen razones para el optimismo en el sector inmobiliario. Explica que “el mercado de la vivienda ha mostrado un comportamiento atípico tras la pandemia, más dinámico de lo esperado en un contexto de incertidumbre y deterioro internacional”, motivo por el que espera que en 2022 siga creciendo a un ritmo estable y alejado de nuevas burbujas. Esta es una de las conclusiones que expuso Macià el pasado 5 de abril en la presentación del informe de mercado anual que elabora Engel & Völkers sobre el sector inmobiliario. A pesar de las tensiones inflacionistas y geopolíticas, el ahorro de las familias se seguirá destinando a la vivienda y la inversión internacional retomará su espacio y se convertirá en uno de los impulsores del sector a lo largo de este ejercicio. “La intensa demanda interna en el mercado residencial y el regreso del comprador extranjero mantiene al inmobiliario español como un sector muy atractivo para la inversión”, confirma Macià al explicar que el interés por cambiar de vivienda en busca de espacios más amplios y zonas al aire libre han modificado los patrones de compra adaptándolas a las nuevas prioridades.

Juan-Galo Macià, CEO de Engel & Völkers para España, Portugal y Andorra. (Foto: Engel & Völkers)

La obra nueva volverá a acaparar el protagonismo ante la consolidación de la promoción en mercados de elevado volumen de población. No obstante, “el desequilibrio entre la oferta y la demanda de estos inmuebles ha encarecido su precio en las grandes ciudades y zonas de atracción turística ante la falta de suelo”, alerta Macià. Por ello, es previsible que la vivienda nueva vuelva a subir más que la de segunda mano en función de la evolución de la inflación y los tipos de interés. A la imparable escalada del IPC, con un impacto directo sobre los costes de construcción y el transporte, se une el empeoramiento de las condiciones de financiación, donde el Euribor, aún en negativo, ha iniciado ya la tendencia alcista.

El informe resalta que Madrid es una de las comunidades donde más aumentó el precio de la vivienda en 2021. Mientras la periferia está empezando a moderar el alza que se produjo en 2020, la capital registra aumentos del coste medio del 12% y supera los 5.000€/m2 en distritos como Salamanca, Chamberí, Centro y Chamartín. En Barcelona, por su parte, el precio medio de las operaciones gestionadas por Engel & Völkers se situó en 4.506€/m2, con tres distritos por encima de ese nivel: Sarrià-Sant Gervasi, Les Corts y Eixample. A pesar del fuerte volumen de transacciones de compraventa, el precio se ha mantenido estable en la Ciudad Condal sin apenas variación respecto al año anterior. Un comportamiento que muestra un mercado saludable y capaz de absorber la demanda de forma ágil y eficaz.