¿Por qué Mallorca? El siguiente paso en la expansión territorial de Simon ha seguido el rumbo más natural. El desembarco en la isla es el último episodio de una historia que dura 110 años y que pedía a gritos una relación más estrecha con Baleares. «Tenemos bastantes filiales en muchos países y hace tiempo que empezamos a darnos cuenta de que en muchos de los proyectos que nos vamos encontrando con el mundo –en Centroamérica, Sudeste Asiático, Oriente Medio…– empezaban a aparecer prescriptores que estaban ubicados en Mallorca». Esteban Bretcha, CEO del grupo, explica que la experiencia de los últimos años acabó por confirmar algo que ya intuían hace mucho: la del potencial de la isla como centro neurálgico de grandes proyectos, incluso más allá del sector hotelero. «Aquí hay una red y un ecosistema muy fuertes, así que iniciar este proyecto en la isla era una opción muy lógica».
Simon, grupo especializado en soluciones de energía, iluminación, conectividad y control para entornos residenciales, urbanos y profesionales, acaba de abrir en Palma, en el número 3 de la calle Can Brondo, el primer espacio de Simon Signature en España. Se trata de 100 metros cuadrados concebidos como un punto de encuentro para hoteleros, arquitectos, interioristas e ingenieros desde las primeras fases de un proyecto hasta su puesta en marcha. La compañía está ampliando su posición como fabricante de material eléctrico para convertirse además en un socio tecnológico que integra diseño, iluminación, conectividad, automatización y eficiencia dentro de un mismo proyecto.
Así lo explica el propio Bretcha, quien insiste en que los horizontes de la empresa van más allá de la conexión obvia con el sector hotelero, aunque este sea clave en su actividad por ser puntero en cuestiones como la iluminación o la domótica. «Es verdad que el punto de enganche ha sido el sector hotelero, porque aquí hay una industria muy potente e innovadora, pero la realidad es que nos acercamos a todos los segmentos: desde residencial hasta oficinas corporativas, hospitales, iluminación exterior en espacios públicos…. Nuestro producto es bastante transversal y nos permite cubrir toda esa gama».
Esta empresa familiar, conducida ahora por su cuarta generación, nació en 1916. Aunque estas son sus primeras instalaciones oficiales en Mallorca, lo cierto es que llevan 80 años operando en la isla con delegados comerciales. «La diferencia es que Mallorca cada vez tiene más peso en el grupo, con el segmento de la domótica muy ligado al sector hotelero, ya que es de los que más innovan». Antes, la isla era solo una delegación comercial, mientras que ahora hay mallorquines en el comité de dirección. «Y con una voz cada vez más fuerte».
¿Y qué ofrece Simon a Mallorca? Bretcha enumera cinco apartados de innovación. El primero sería el de las soluciones lumínicas. Aunque la empresa es históricamente conocida por los interruptores, «lo que traemos a Mallorca a través de Signature es la combinación del uso de la iluminación más allá de la mera función de iluminar: ampliar todo el concepto de decorar con la luz y generar más versatilidad en cada espacio». A esa pata se añaden otras cuatro, todas tendentes a la gestión de la sostenibilidad del edificio: climatización, consumo eléctrico, consumo de agua y ocupación del espacio. Una serie de soluciones de alta tecnología dirigidas en especial al sector hotelero y al residencial.
Bretcha explica que la domótica, tradicionalmente, había sido compleja en extremo; tanto su mantenimiento como su uso. «Generaba una serie de peajes para los usuarios que suponían una limitación». El desarrollo de las últimas tecnologías del sector, indesligables de la irrupción de la IA, ha llevado a una simplificación evidente y a acabar con esas rémoras para instaladores y usuarios. «Ahora es una tecnología más abierta que permite combinar muchas marcas, conexiones inalámbricas, optimizar toda la gestión de datos con nuestra propia… Todo tiende hacia la automatización y a hacer más fácil su uso».
La Room Experience
Iluminación, control, conectividad y sonido conviven en distintos escenarios diseñados para reproducir situaciones reales del sector hotelero con la Room Experience, una habitación de hotel en la que el visitante puede modificar la iluminación, la temperatura y otros parámetros en función del momento del día o de las necesidades del huésped. La propuesta responde a una tendencia que está redefiniendo la industria hotelera: la tecnología deja de funcionar como un conjunto de instalaciones independientes para convertirse en una infraestructura invisible capaz de coordinar el comportamiento del edificio. El objetivo ya no es incorporar más tecnología, sino conseguir que esta aporte más valor sin añadir complejidad a la experiencia.
Toda esta filosofía se articula en torno a LOLA (nombre inspirado en la mujer del fundador de la compañía), la plataforma digital de Simon que permite conectar y gestionar diferentes sistemas del edificio. Iluminación, sonido, temperatura y control pueden operar de forma coordinada, mientras herramientas como Facility Manager y Space Controller simplifican la gestión diaria y aportan una visión más integrada de los espacios.
La misma lógica se extiende a la relación entre el huésped y los servicios del hotel. Algunas funcionalidades pueden gestionarse directamente desde la habitación o integrarse en los sistemas de gestión del establecimiento. El espacio incorpora, además, soluciones relacionadas con servicios digitales y pasarelas de pago proporcionadas por Frekuent.
El nuevo espacio de Simon Signature en Palma plantea, además, una cuestión cada vez más relevante en arquitectura: cómo integrar tecnología avanzada sin permitir que esta domine el espacio. El proyecto, desarrollado por la arquitecta Cristina Rebolo bajo la dirección creativa de YSLA Strategic Creative Firm, responde a este reto desde una identidad vinculada al territorio. Materiales como el marés mallorquín, la terracota, el roble, el cuero y la cerámica conectan la propuesta con la tradición material de Baleares.
Sobre su hay posibilidades de expansión en Baleares, con una segunda oficina en Mallorca o un desembarco en Menorca o Ibiza, el CEO de la compañía no cierra la puerta a nada. «Si vemos que funciona el concepto a un nivel que tenemos que ir expandiéndolo, no nos cabe duda de que esa es una posibilidad, aunque no esté previsto ahora mismo».
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