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Así es el palacio flotante de Jennifer Aniston, Courtney Cox y Pedro Pascal en Mallorca

El superyate Rising Sun de 138 metros propiedad de David Geffen vuelve a fondear en aguas baleares, esta vez con Jennifer Aniston, Courteney Cox y Pedro Pascal a bordo, tras haber recibido a Oprah Winfrey y Kris Jenner.

Courtney Cox y Jennifer Aniston en una entrega de premios. FOTO: Getty Images

Hasta para quien está acostumbrado a los superyates, el Rising Sun, el palacio flotante con especial querencia por fondear en Mallorca, le parecen palabras mayores. Baste con ver su lista de huéspedes ilustres: Steven Spielberg, Leonardo DiCaprio, Paul McCartney, Oprah Winfrey y Kris Jenner, entre otros.

Estos días, son las actrices de Friends Jennifer Aniston y Courteney Cox y el protagonista de The Mandalorian, Pedro Pascal, quienes disfrutan del Rising Sun, propiedad del magnate de los medios David Geffen, una presencia fija del verano balear que actualmente navega frente a Sa Foradada.

Con sus 138 metros de eslora, el Rising Sun se sitúa entre los yates privados más grandes del mundo, una escala que le permite desplegar cinco cubiertas completas dedicadas al descanso, el ocio y la vida social de sus huéspedes. Valorado en más de 400 millones de dólares, el barco fue entregado en 2004 por el astillero alemán Lürssen (fundado en Bremen en 1875 y responsable de proyectos de la talla de Azzam, Dilbar o Nord) siguiendo un diseño exterior del difunto Jon Bannenberg, una de las figuras más influyentes de la arquitectura naval del siglo XX.

Curiosamente, el yate no nació para Geffen, sino que fue construido originalmente para Larry Ellison, cofundador de Oracle, quien lo vendió en 2010 al considerarlo demasiado grande y optar por un yate más pequeño, de 88 metros.

El interior, obra de Seccombe Design y de Bannenberg & Rowell, combina un estilo elegante y contemporáneo con un enfoque marcadamente funcional. De sus 82 estancias, solo 16 están destinadas a huéspedes de honor, repartidos en ocho camarotes de lujo, mientras que la tripulación, de hasta 45 personas, se aloja en 30 camarotes independientes. El gran salón principal tiene capacidad para 18 comensales, y a él se suman múltiples salones y comedores que ofrecen distintos ambientes para cada momento del día.

Entre sus instalaciones más destacadas figura un spa de última generación, una bodega climatizada capaz de conservar una selección de vinos en condiciones óptimas incluso en alta mar, un gimnasio privado y una sala de cine con tecnología de última generación. Como colofón a su versatilidad, el barco cuenta con una cancha de baloncesto que, llegado el caso, se transforma en helipuerto para los desplazamientos privados de sus ocupantes.

Bajo esa fachada de confort late una ingeniería de primer nivel: el casco de acero y la superestructura de aluminio reducen peso y mejoran la eficiencia, mientras que cuatro motores diésel MTU 20V 8000 —entre los más avanzados del mundo en su categoría— desarrollan una potencia máxima de 13.590 kW. Esto permite al Rising Sun alcanzar una velocidad punta de 28 nudos y navegar de crucero a 26 nudos, cifras notables para un buque de sus dimensiones. Su autonomía de 6.000 millas náuticas lo hace apto para largas travesías oceánicas sin necesidad de repostar.

Mantener el buque operativo exige un desembolso anual de entre 25 y 40 millones de dólares y una dotación permanente de 45 tripulantes, encargados tanto del funcionamiento técnico de la nave como de la atención personalizada a cada huésped. El yate no está disponible ni para alquiler ni para venta, y su base habitual se sitúa en el Caribe, desde donde realiza sus travesías estivales por el Mediterráneo.

El Rising Sun. FOTO: lurssen.com

Por sus cubiertas han pasado, a lo largo de los años, nombres como Steven Spielberg, Leonardo DiCaprio, Paul McCartney y, a principios de este verano, Oprah Winfrey y Kris Jenner, consolidando al Rising Sun como refugio predilecto de la élite de Hollywood. El barco no está exento de polémica: en marzo de 2020, Geffen fue objeto de críticas tras publicitar su confinamiento por la pandemia a bordo, en el Caribe.

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