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Tres drones submarinos localizan intacto el «barco fantasma del Pacífico’ 80 años después

El USS Stewart, hundido deliberadamente en 1946 tras una insólita travesía bajo bandera enemiga, permanece casi intacto casi a unos mil metros de profundidad.

Así se encuentra ahora el denominado "barco fantasma". IMAGEN: Ocean Infinity

Las nuevas tecnologías están revolucionando las investigaciones arqueológicas en el mar. Tres vehículos submarinos autónomos es decir, drones acuáticos, de la empresa Ocean Infinity han localizado los restos del USS Stewart (DD-224) a 1.067 metros de profundidad, dentro del santuario marino nacional Cordell Bank, a unos 80 kilómetros de San Francisco, en California.

El hallazgo, producido en agosto de 2024 pero conocido ahora, pone fin a un misterio de 80 años: ¿qué pasó con uno de los buques más enigmáticos de la Segunda Guerra Mundial?Botado en 1920 como parte de la clase Clemson, el Stewart sufrió graves daños de combate en febrero de 1942 cerca de Java. Un accidente durante las reparaciones lo dejó varado en dique seco y su propia tripulación lo hundió parcialmente ante el avance japonés.

En un giro inesperado, el enemigo rescató el barco. La Armada japonesa lo reflotó, lo reparó y lo puso en servicio como escolta de convoyes bajo su propia bandera. Pilotos aliados reportaron, atónitos, haber visto lo que parecía ser su propio destructor operando en territorio hostil: nació así el sobrenombre de «Barco Fantasma del Pacífico».

Recuperado tras la rendición japonesa, Estados Unidos lo remolcó de vuelta, ya que sus motores fallaron cerca de Guam, y se decidió hundirlo intencionadamente el 24 de mayo de 1946 durante un ejercicio de tiro naval. Su ubicación exacta fue un misterio desde entonces.

Semanas de trabajo reducidas a horas

Hoy, hemos sabido que los tres drones de seis metros de Ocean Infinity mapearon 1.286 millas cuadradas de lecho oceánico en apenas unas horas de exploración intensiva, una tarea que habría exigido varias semanas por métodos convencionales. La organización sin ánimo de lucro Air/Sea Heritage Foundation aportó coordenadas históricas clave del remolcador implicado en el hundimiento, y la firma de arqueología marítima SEARCH, Inc. participó en la expedición junto al Mando de Historia y Patrimonio Naval de la Armada estadounidense.

De buque de guerra a arrecife de acero

Las imágenes tridimensionales confirmaron que el buque, de 95 metros de eslora, permanece casi intacto y en posición vertical. Autoridades del santuario lo describieron como un ejemplo de conservación «excepcional» para su antigüedad, potencialmente uno de los mejores documentados de un destructor de «cuatro chimeneas» de la Armada de Estados Unidos.

A lo largo de los 80 años de descanso marítimo, el esqueleto metálico del Stewart funciona como ecosistema propio, colonizado por cangrejos y peces de aguas profundas. Más allá del valor histórico, esta tecnología de cartografiado autónomo tiene aplicaciones directas para identificar emplazamientos de parques eólicos marinos y trazar rutas de cableado submarino de telecomunicaciones.

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