Baleares continúa creciendo como uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo. En mayo, el archipiélago recibió 2,1 millones de pasajeros aéreos internacionales, un 5,5% más que en el mismo mes del año anterior, según los datos publicados por Turespaña este jueves. De ellos, 1,5 millones viajaron en compañías de bajo coste, mientras que cerca de 620.000 lo hicieron en aerolíneas tradicionales.
El crecimiento también se refleja en el acumulado anual. Entre enero y mayo llegaron a las Islas 4,5 millones de pasajeros internacionales, un 3,8% más que en el mismo periodo del año anterior. Estas cifras confirman la fortaleza de la demanda turística hacia Baleares, especialmente desde mercados europeos tradicionales como Alemania y Reino Unido, primer y segundo mercado emisor para el archipiélago, respectivamente.
Así, el mercado británico volvió a situar a Baleares como su principal destino en España. Casi una cuarta parte de los pasajeros procedentes del Reino Unido eligieron el archipiélago, que registró además un incremento del 4,8% respecto a mayo del año anterior. También el mercado alemán contribuyó de forma decisiva a alcanzar estos niveles de crecimiento, con más de 38.000 pasajeros adicionales respecto al mismo mes de 2025.
Este aumento continuado de visitantes se produce en un contexto de creciente debate social sobre los límites del modelo turístico balear. Durante los últimos años, diferentes colectivos ciudadanos, asociaciones vecinales y plataformas sociales han protagonizado protestas y movilizaciones en Mallorca, Ibiza, Menorca y Formentera para denunciar los efectos de la masificación turística. Entre las principales reivindicaciones figuran el encarecimiento de la vivienda, la presión sobre los servicios públicos, la congestión de las infraestructuras, el aumento del tráfico y el impacto ambiental derivado de la elevada afluencia de visitantes.
Las manifestaciones celebradas recientemente han puesto de relieve la preocupación de una parte de la población por la sostenibilidad del actual modelo económico, especialmente durante la temporada alta. Los críticos sostienen que el crecimiento constante de llegadas turísticas está tensionando el acceso a la vivienda para los residentes y transformando el tejido social de numerosos municipios, mientras que las administraciones buscan fórmulas para compatibilizar la importancia estratégica del turismo con una gestión más equilibrada de los recursos y del territorio.
Los datos de Turespaña muestran que Baleares mantiene una fuerte capacidad de atracción internacional y sigue siendo uno de los principales motores turísticos de España. En un escenario en el que el país recibió 11,1 millones de pasajeros internacionales durante mayo y 43,5 millones en los cinco primeros meses del año, el archipiélago concentró cerca del 20% de todas las llegadas aéreas internacionales, situándose únicamente por detrás de Cataluña y muy cerca de la Comunidad de Madrid.

