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Barceló pisa el acelerador: 500 millones al año para crecer hasta un 5% en 2026

La cadena hotelera mantiene una sólida posición financiera sin deuda, anticipa un aumento moderado de la demanda turística y refuerza su estrategia internacional con prudencia inversora.

Royal Hideaway Resort. M YLLERA

Barceló Hotel Group ha reafirmado su hoja de ruta de crecimiento con un objetivo de inversión anual cercano a los 500 millones de euros, destinados tanto a la adquisición de activos como a la mejora de su cartera hotelera, en un contexto de desaceleración progresiva del sector turístico. Así lo ha señalado en un encuentro con los medios el CEO para EMEA, Raúl González, quien destacado la fortaleza financiera del grupo para sostener este ritmo inversor, subrayando la capacidad de la compañía para seguir creciendo en un entorno más exigente.

En sus comparecencias con la prensa, González traza una completa panorámica de la escena turística apoyada en la actualidad generada por la compañía y que, en esta ocasión, ha abundado en que el sector ya está normalizándose. Así, pese a que el turismo mundial se encamina hacia cifras récord en llegadas, el directivo anticipa un cambio de tendencia. “Vamos a tener más entradas de turistas, pero los ritmos de crecimiento son menores”, ha señalado, apuntando a un incremento del 1,8% en volumen frente a un crecimiento del gasto cercano al 4% de cara a 2026, y recordando que es más importante el volumen de gasto que superar cifras redondas de visitantes. 

Previsiones de crecimiento 

Barceló Hotel Group afronta 2026 con previsiones de crecimiento moderado, pero sólido, en un contexto de desaceleración del sector turístico global. La compañía estima un incremento de ingresos de entre el 4% y el 5% respecto a 2025, apoyado en la mejora de precios y en una demanda que seguirá creciendo, aunque a menor ritmo.

En este escenario, la compañía está logrando elevar precios por encima de la inflación gracias a las inversiones en producto, aunque empieza a percibir ciertos límites. “Estamos subiendo precios, pero se empieza a ver un techo”. En términos operativos, Barceló espera mantener elevados niveles de ocupación en sus principales destinos. Las previsiones para 2026 apuntan a un 96% en Baleares, un 86% en Canarias, un 85% en la Península y un 70% en el negocio internacional, reflejando la fortaleza del mercado nacional frente a un entorno exterior más volátil.

Durante el último ejercicio, el grupo ya ha registrado un incremento del 4% en la tarifa media diaria (ADR), frente a un crecimiento más contenido del 1% en ocupación, una tendencia que previsiblemente continuará en 2026.

La demanda, además, muestra signos de cambio. «Cada vez más clientes viajan por una experiencia concreta, no por el destino», ha explicado el CEO, apuntando que este perfil representa ya cerca del 50% del total.

Expansión internacional y nuevas aperturas

El plan de crecimiento de Barceló se apoya en una inversión anual cercana a los 500 millones de euros, destinada tanto a nuevas adquisiciones como a la renovación de activos. “Tenemos una posición de caja positiva, sin deuda y con una generación de EBITDA sana”, ha subrayado González.

Entre las principales aperturas ya realizadas, González destacó el Royal Hideaway Casablanca, primer establecimiento de esta marca en Marruecos, el Occidental en la misma ciudad, así como nuevos proyectos en Roma, Valladolid o Dresde, en su mayoría ligados a reposicionamientos y reformas.

A medio plazo, el grupo continuará ampliando su presencia internacional con proyectos en Tailandia, Turquía, Egipto o Arabia Saudí en 2026, y nuevas incorporaciones en Maldivas, Albania, Georgia, Cabo Verde o Malasia hasta 2028.

No obstante, la compañía mantiene una postura prudente ante el encarecimiento de los activos. “Estamos viendo muchas oportunidades, pero nos parece que todo está caro”, ha admitido el directivo.

Conectividad, geopolítica y costes

El desempeño del grupo estará condicionado por factores externos, especialmente la conectividad aérea. “Hay limitaciones operativas, con retrasos en la entrega de aviones y recortes en rutas menos rentables”, ha explicado González, lo que está afectando particularmente a los flujos hacia Asia por la menor actividad en hubs como Dubái y Doha.

Aun así, el CEO descarta un frenazo de la demanda. “No estamos viendo parálisis, sino desplazamientos hacia destinos más seguros”, ha afirmado, señalando el posicionamiento de España como uno de los principales beneficiados. En paralelo, el grupo vigila otros factores estructurales, como el absentismo o el incremento de costes asociado al encarecimiento de la vivienda, lo que afecta a la contratación y retención del personal.

Estrategia de crecimiento

Pese al entorno más complejo, Barceló mantiene su estrategia de crecimiento a largo plazo, incluyendo su apuesta por mercados como Oriente Medio. “Creemos que se recuperará más rápido de lo que parece y es el momento de posicionarse”, ha señalado González. El grupo prevé además firmar nuevos contratos en la región en los próximos meses, en línea con una política de expansión “contracorriente” en momentos de incertidumbre, y puso como ejemplo los seis proyectos planteados en Arabia Saudí.

En conjunto, Barceló afronta 2026 con un enfoque centrado en la rentabilidad más que en el volumen, en un sector que entra en una fase de mayor madurez. “El turismo seguirá creciendo, pero a otro ritmo”, concluyó.

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