Mary Kay es una marca de cosmética fundada en 1963 que acaba de sacar una campaña que destinará parte de sus ventas a la investigación del cáncer cerebral pediátrico. Están especializados en productos para el cuidado de la piel, maquillaje, fragancias y cuidado corporal. Han decidido ir más allá y alejarse de una marca al uso, que se centra en sus productos para ayudar en la investigación liderada por la Dra. Marta Alonso en el CIMA de la Universidad de Navarra. Una iniciativa que busca apoyar económicamente a un proyecto en desarrollo de nuevas terapias a uno de los tumores infantiles más agresivos, que siguen siendo letales.

Esto se hace a través de las ventas del nuevo Colorete Barra Mary Kay, que está disponible en dos tonos y permite modificar la intensidad fácilmente. Una campaña que se ha lanzado exclusivamente con la iniciativa que consiste en donar un euro por cada uno de los productos vendidos a la fundación FERO. El objetivo del proyecto es avanzar en tratamientos que permitan aumentar la supervivencia de los pacientes y convertir esta enfermedad en una patología tratable.
Además de la finalidad solidaria, el producto ha sido formulado con ingredientes como aceite de jojoba, aceite de coco y vitamina E. Su formato en barra y textura cremosa están pensados para facilitar la aplicación y permitir retoques rápidos en cualquier momento del día. El colorete está disponible en dos tonos, spark change, un rosado suave, y kind spirit, un tono melocotón, ambos creados específicamente para esta campaña.


La iniciativa forma parte de El Rosa Cambia Vidas, un programa solidario que Mary Kay desarrolla en distintos países donde opera y que está enfocado en apoyar causas sociales relacionadas con las mujeres, las familias y la investigación. En España, la compañía asegura haber donado más de 600.000 euros desde 2008 a diferentes fundaciones y proyectos sociales. A nivel internacional, la empresa mantiene programas vinculados al impacto social y al apoyo de iniciativas solidarias y de investigación médica.
Con esta campaña, la marca busca vincular un gesto cotidiano, como el uso de un producto de maquillaje, con una causa de impacto social y sanitario. Echarse colorete se ha convertido en una buena acción con Mary Kay. En España, la compañía asegura haber donado más de 600.000 euros desde 2008 a diferentes proyectos sociales y fundaciones. A nivel internacional, la empresa mantiene programas relacionados con el apoyo a mujeres y familias, así como acciones vinculadas a la investigación y el impacto social.

