Baleares ha cerrado el tercer trimestre con una fotografía laboral difícil de ignorar: menos desempleo, más ocupación y cifras que no se veían en esta época del año desde hace casi dos décadas. Entre julio y septiembre, las islas sumaron 26.900 puestos de trabajo y redujeron el número de parados en 10.000, hasta situarlo en 34.400 personas, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La tasa de paro se queda así en el 4,63%, después de dos trimestres consecutivos de descensos. El número de desempleados es el más bajo para un tercer trimestre desde 2007, mientras que los 708.700 ocupados marcan un máximo histórico para ese mismo periodo.
El avance resulta especialmente significativo si se amplía la perspectiva. En los últimos doce meses, Baleares ha incorporado 36.200 personas al empleo, un incremento del 5,4%, mientras que el desempleo ha retrocedido en 6.800 personas, un 16,5%. Al mismo tiempo, la población activa ha crecido en 29.400 personas, hasta alcanzar las 743.100.
Este último dato importa: las islas no solo están creando empleo, sino que también hay más personas participando en el mercado laboral. Solo entre julio y septiembre, la población activa aumentó en 17.000 personas.
Más empleo y estabilidad
Una de las claves del trimestre está en la calidad de la contratación. Los asalariados con contrato indefinido aumentaron en 26.500 personas, frente a un incremento de 6.300 temporales. En total, Baleares cuenta con 610.600 asalariados, de los que 538.100 tienen un contrato indefinido.
Traducido a porcentajes, el 88,1% de los asalariados dispone de un vínculo laboral indefinido, frente al 11,9% que trabaja con contrato temporal. Una distribución que sitúa la estabilidad contractual en el centro de la evolución del mercado laboral balear.
También crece el peso del empleo a jornada completa. En el tercer trimestre, los ocupados a tiempo completo aumentaron en 31.200 personas, hasta sumar 642.900. En cambio, el trabajo a tiempo parcial descendió en 4.300 personas, hasta las 65.800.
El sector privado fue el principal motor de la creación de empleo: incorporó 23.000 trabajadores y alcanzó los 596.600 ocupados. El sector público sumó otros 3.900, hasta llegar a 112.100.
El paro femenino cae con fuerza
La evolución del desempleo presenta diferencias notables por sexo. El número de mujeres en paro descendió en 10.900 durante el trimestre, una caída del 39,6%, hasta situarse en 16.600. Entre los hombres, el retroceso fue más moderado: 900 desempleados menos, un 5,3%, hasta un total de 17.800.
Las tasas de paro quedaron en el 4,71% para las mujeres y en el 4,57% para los hombres, según el INE. Los jóvenes también mejoraron sus cifras. El desempleo entre los menores de 25 años se redujo en 2.600 personas respecto al trimestre anterior, con una tasa de paro juvenil del 10,31%. Aunque el dato refleja una evolución favorable, este colectivo mantiene un nivel de desempleo superior al del conjunto de la población balear.
Por sectores y grupos de actividad, la caída del paro se concentró en las personas que buscan su primer empleo o llevan más de un año fuera de su último puesto de trabajo, con 7.100 desempleados menos. Los servicios registraron otros 4.200 parados menos.
La evolución fue distinta en industria y construcción. El desempleo industrial aumentó en 1.100 personas y el de la construcción, en 300. Son cifras que conviene interpretar con perspectiva, especialmente en actividades con volúmenes de paro más reducidos, donde las variaciones porcentuales pueden resultar llamativas.
Baleares, entre las comunidades que más empleo crean
El balance del archipiélago destaca también en el mapa autonómico. Baleares fue la segunda comunidad donde más creció la ocupación durante el tercer trimestre, con 26.900 nuevos puestos de trabajo, solo por detrás de Canarias, que sumó 38.100. Galicia ocupó la tercera posición, con 21.400 empleos más.
En desempleo, las islas encabezaron el descenso nacional, con 10.000 parados menos, seguidas de Castilla y León, con 7.200, y Canarias, con 4.300. En el extremo contrario, la ocupación retrocedió en Madrid, Andalucía y Aragón, mientras que el número de desempleados aumentó en la Comunitat Valenciana, Madrid y Galicia.
Los datos dibujan un mercado laboral balear que mantiene su capacidad para generar puestos de trabajo y que alcanza nuevos máximos de ocupación. La cuestión de fondo será comprobar hasta qué punto es

