Ibiza

El arte urbano del neoyorquino Alec Monopoly llega a Ibiza en forma de una escultura de media tonelada

El artista dio en directo los toques finales a una obra en la que ha trabajado durante un año y que ronda los 500.000 dólares.

El artista neoyorquino en medio de la presentación. Fotos: Juan Suárez

El grafitero y artista urbano, DJ, ilustrador e inventor contemporáneo afincado en Nueva York, Alec Monopoly, presentó en Ibiza Gallery una colorista, atrevida y monumental escultura de 450 kilos de peso en un divertido evento ante un centenar de amantes del arte, coleccionistas, DJs, otros artistas y personajes de la isla.

La impactante escultura representa un homenaje a la música, la moda, el arte urbano y el clubbing, simbolizado en una enorme cabina de DJ sobre una plataforma. Alec dio muestras de su maestría como showman y divirtió a los asistentes de forma improvisada e inesperada, mientras daba los toques finales a la obra y mostraba su proceso creativo en directo con sprays y rotuladores, otorgándole un toque más urbanita a una obra en la que ha trabajado durante un año y cuyo valor se estima en unos 500.000 dólares. Monopoly, uno de los nombres más reconocibles del arte urbano internacional, hizo partícipes de la experiencia a los asistentes con esta pieza de gran formato y acabado cromado que reinterpreta el imaginario más reconocible del artista a través de una figura situada frente a una cabina de DJ. Un homenaje que evoca su estrecha relación con Ibiza y la cultura musical que ha inspirado buena parte de su trayectoria.

Monopoly ha desarrollado una trayectoria en la que el graffiti, el pop art y la iconografía del lujo dialogan constantemente. Oculto tras máscaras y personajes de ficción durante años, ha convertido al Monopoly Man en un icono contemporáneo desde el que reflexiona sobre el dinero, el éxito, la fama y el exceso, siempre utilizando un lenguaje visual inmediato, irónico y reconocible.

En esta obra, el personaje se sitúa tras una cabina de DJ, incorporando uno de los símbolos más representativos de Ibiza y del propio recorrido del artista. La pieza conecta así dos imaginarios que han acompañado a Alec durante años: su mirada crítica sobre la cultura de la celebridad y su estrecha vinculación con la escena musical de la isla, donde ha realizado murales, exposiciones y sesiones como DJ en algunos de sus clubes más reconocidos. A lo largo de los años, Alec se ha consolidado como una presencia habitual en la escena electrónica ibicenca, compartiendo cabina con DJs internacionales y actuando en espacios tan emblemáticos como Ushuaïa Ibiza y Hï Ibiza. Su trayectoria tras los platos convierte la escultura no solo en un homenaje a la cultura DJ de Ibiza, sino también en una representación de su propia evolución creativa, que transita entre el arte y la música.

«Ibiza es uno de esos lugares que ofrece una experiencia completamente diferente cada vez que vuelves. Tanto si vienes a descubrir música, disfrutar de la gastronomía o simplemente encontrar inspiración, aquí lo tienes todo», aseveró Monopoly.

Tras la presentación, la celebración artística continuó con un after party privado en la terraza del restaurante StreetXO, del chef David Muñoz, uno de los espacios más atractivos de Ibiza Gallery y The Site Ibiza. Alec se puso al frente de la cabina de la terraza del local para ofrecer una exclusiva sesión de DJ, pintó obras en directo durante la noche, además de firmar y personalizar varias de sus obras de la serie MoneyMon.

La velada reunió a algunos de los rostros más habituales de la escena creativa y cultural de la isla, como el DJ internacional Dimitri Vegas, de Tomorrowland, y el cantante Sasha. Una fiesta gastronómica que reflejó la dinámica de promover la moda, la música, la cultura y la gastronomía como parte de la oferta global de lujo de este centro comercial de Playa d’en Bossa que en solo un año se ha convertido en el epicentro del ocio, entretenimiento y arte contemporáneo

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