Ingvar Kamprad (30 de marzo de 1926- 27 de enero de 2018) fundó IKEA con tan solo 17 años. Cada letra que compone la palabra “IKEA” tiene un significado especial. Tanto la “I” como la “K” son sus iniciales. Por otro lado, la “E” (Elmtaryd) corresponde al nombre de su granja, y la “A” (Agunnaryd) es el nombre de su pueblo natal. Ingrid Kamprad deja atrás una fortuna de 64.000 millones de euros, además de una gran conmoción en toda Suecia y en todo el mundo en general.

Ingvar Kamprad fundó Ikea en 1943 en Älmhult, Suecia. La tienda empezó como una tienda de muebles a la antigua usanza. Todo cambio el día que Ingrid observó como un empleado desmontaba las patas de una mesa para introducirlas en su coche, fue en este momento cuando se dio cuenta que esto podría ahorrar dinero, transporte, almacenamiento y espacio de venta. IKEA terminó el 2016 con un total de 389 tiendas en todo el mundo: 271 en Europa, 44 en Asia, 9 en Australia, 10 en Oriente Medio y el Norte de África, 54 tiendas en América del Norte y 1 tienda en el Caribe.

Las cifras que logró Ingvar Kamprad al final de su vida son simplemente impresionantes. IKEA ha sido visitada alrededor de 915 millones de veces, y ha recaudado 36.4 miles de millones de euros en ventas. El primer Ministro sueco Stefan Lofven, declaró ayer que Kamprad era un empresario único que había tenido una gran impacto en la economía sueca y que había puesto al alcance todos la decoración de interiores, no solo a manos de unos pocos.

Ingvar Kamprad era una persona peculiar y excéntrica, tachado de tacaño en más de una ocasión. El multimillonario viajaba en transporte público y siempre se alojaba en los hoteles más baratos. Utilizó durante más de 20 años, y hasta hace muy poco tiempo su Volvo 240 gl. Compraba tanto el papel de envolver como los regalos de Navidad en las rebajas de enero. Tuvo una vinculación con los grupos nazis y fue alcohólico, estos son considerados como los mayores errores de su vida. Otro dato curioso es que compraba los yogures con la fecha de caducidad al límite, porque eran más baratos. Resulta paradójico que alguien con tanto dinero como Kamprad viviese una vida tan austera.

IKEA contó con 155.000 empleados en 2015, así como 183.000 colaboradores en todo el mundo. Su “Fundación IKEA” generó 120 millones de euros en donaciones. Estas cifras, entre muchas otras, demuestran el éxito de Kamprad como empresario que empezó desde cero y logró construir un imperio empezando desde cero y con tan solo 17 años. Kamprad es el reflejo perfecto de un buen líder y deja un gran hueco en los corazones de muchísimas personas. Si quieres descubrir más sobre Ingrid Kamprad, puede que te interese este artículo.