“Momentos especiales que sé que voy a extrañar…”. Lionel Messi acompañó estas palabras con una bandera argentina en su última publicación de Instagram antes de despedirse de la selección. El mensaje, publicado después de su último entrenamiento con la Albiceleste, resume en seis palabras una relación de más de dos décadas que este martes llega a su último capítulo en Argentina.
A las 20:00 horas de Buenos Aires —la 01:00 del miércoles en España peninsular, Messi saltará al césped del Monumental para disputar ante Benín su último partido con la selección argentina ante su público. Será su encuentro número 208 con la Albiceleste, a la que llega como máximo goleador histórico con 125 tantos y como futbolista con más partidos disputados.
La AFA ha preparado una despedida a la altura de una trayectoria que ha atravesado más de 20 años, seis Mundiales y cuatro grandes títulos con la selección. El partido también reunirá a buena parte de la generación que acompañó a Messi en el Mundial de Qatar 2022.
Una despedida con la generación de Qatar
La AFA anunció que los integrantes del plantel campeón del mundo en Qatar y sus familias serían invitados a la despedida. Entre los nombres que ya están confirmados para acompañar a Messi aparecen Ángel Di María, Nicolás Otamendi, Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso, Leandro Paredes, Thiago Almada, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Germán Pezzella y Ángel Correa, entre otros.
De Paul y Lo Celso se incorporaron especialmente a la concentración para el partido, mientras que Otamendi también se sumó al grupo. Algunos campeones de Qatar no podrán estar: Paulo Dybala y Nahuel Molina, por ejemplo, no recibieron autorización de sus clubes para viajar.
La escena resume buena parte de la última etapa de Messi con Argentina. El futbolista que durante años convivió con las críticas por sus resultados con la selección terminó convirtiéndose en el capitán de una generación que ganó la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América de 2024. En 2026, además, Argentina alcanzó la final del Mundial, aunque cayó ante España.
A nivel de selecciones, su palmarés también incluye el Mundial Sub-20 de 2005 y la medalla de oro olímpica de Pekín 2008.
48 títulos y una colección de récords
La despedida llega cuando Messi suma 47 títulos oficiales entre clubes y selecciones, según el recuento actualizado después de la conquista de la Campeones Cup con Inter Miami. Su palmarés se reparte entre 34 títulos con el Barcelona, tres con el Paris Saint-Germain, cuatro con Inter Miami y seis con Argentina.
| Club / selección | Títulos |
|---|---|
| FC Barcelona | 34 |
| Paris Saint-Germain | 3 |
| Inter Miami | 5 |
| Argentina | 6 |
| Total | 48 |
Con Barcelona ganó 10 Ligas, 7 Copas del Rey, 8 Supercopas de España, 4 Champions League, 3 Mundiales de Clubes y 3 Supercopas de Europa. En París añadió 2 Ligue 1 y 1 Trophée des Champions. Con Inter Miami ha levantado la Leagues Cup 2023, la Supporters’ Shield 2024, la MLS Cup 2025 y la Campeones Cup 2026.
Y en el apartado individual la colección tampoco tiene equivalente: ocho Balones de Oro, récord histórico, tres premios The Best de la FIFA y dos Balones de Oro del Mundial, siendo el único futbolista que ha recibido este último reconocimiento en dos ocasiones.
De estrella del fútbol a multimillonario
La despedida de Argentina llega también en un momento singular fuera del terreno de juego. En 2026, Forbes incorporó a Messi al reducido grupo de deportistas que han alcanzado un patrimonio de al menos 1.000 millones de dólares mientras continúan en activo.
La estimación más reciente de Forbes sitúa su patrimonio neto en 1.100 millones de dólares. A lo largo de su carrera habría generado aproximadamente 1.800 millones de dólares entre contratos deportivos, patrocinios, memorabilia y otros negocios, antes de impuestos y comisiones de agentes. De esa cantidad, alrededor de 1.200 millones procederían de sus contratos como futbolista y más de 600 millones de actividades comerciales y otros ingresos.
Solo durante los últimos 12 meses, Forbes estimó sus ingresos en 140 millones de dólares, lo que le situó como el tercer deportista mejor pagado del mundo en 2026: unos 70 millones procedentes del terreno de juego y otros 70 millones de patrocinios y negocios.
El contrato con Inter Miami es una pieza central de esa ecuación. La remuneración garantizada publicada por la MLS Players Association para 2026 asciende a 28,3 millones de dólares, pero el propietario del club, Jorge Mas, ha asegurado que el coste anual total de Messi para la franquicia se sitúa entre 70 y 80 millones de dólares, incluyendo compensaciones y derechos económicos.
Y existe además una pieza especialmente relevante para su futuro: Messi dispone de una opción para adquirir una participación en Inter Miami cuando termine su carrera como futbolista. La franquicia ha pasado de una valoración de unos 600 millones de dólares antes de su llegada a 1.350 millones en la valoración de Forbes de 2026.
Hoteles, inmobiliario y clubes de fútbol
La segunda carrera de Messi no se limita a los contratos publicitarios.
Su cartera empresarial incluye una participación en MiM Hotels, una cadena de hoteles boutique con propiedades en España y Andorra, integrada en Edificio Rostower Socimi, el vehículo inmobiliario cotizado que lanzó en 2024. Se sitúa la capitalización de esta sociedad en unos 282 millones de dólares.
También ha construido una pequeña cartera de clubes de fútbol. En Uruguay participa en Deportivo LSM, proyecto creado junto a Luis Suárez, y en España ha entrado en el accionariado de UE Cornellà y, más recientemente, de Eldense, convirtiéndose en accionista mayoritario del club alicantino. Esta última operación supone su segunda inversión en un club español después del Cornellà.
Su actividad empresarial también pasa por el capital riesgo y las marcas de consumo. Acuerdos con compañías como Adidas, Mastercard, Lay’s, Michelob Ultra, Apple, PepsiCo, Hard Rock Cafe, Konami y YPF, además de una relación vitalicia con Adidas.
El negocio que no termina con Argentina
Precisamente por eso, el partido de este martes no representa el final de la marca Messi. Es el final de una de sus principales plataformas deportivas.
Su carrera internacional termina con 47 títulos, cuatro grandes trofeos con la selección absoluta y 125 goles en 207 partidos antes del último encuentro. Su carrera empresarial, en cambio, continúa con inversiones en inmobiliario, hostelería y fútbol, además de su posición económica dentro de Inter Miami.
Tampoco existe, al menos por ahora, una cifra pública y fiable sobre un supuesto “caché” que Messi vaya a cobrar específicamente por este partido de despedida. La AFA ha anunciado el encuentro como un homenaje al capitán, pero no ha hecho pública una cantidad que pueda atribuirse a Messi por su participación.
Lo que sí tiene precio es el fenómeno alrededor del partido. Las entradas oficiales para el Argentina-Benín partieron de 90.000 pesos argentinos para la categoría popular y llegaron hasta 480.000 pesos en las ubicaciones más caras. El estadio, con capacidad actual para unos 85.000 espectadores, espera una noche de lleno absoluto.
La AFA también ha convertido la despedida en una experiencia comercial más amplia. En Buenos Aires se ha organizado el Fan Fest “Gracias, Leo”, con música, gastronomía, entretenimiento y retransmisión del partido, mientras que el propio Monumental acogerá una ceremonia especial después del encuentro.
Messi llegará así a su último partido con Argentina después de haber convertido una carrera deportiva extraordinaria en una plataforma empresarial de escala global.
Y quizá por eso su última publicación resulta tan significativa. No habló de dinero, récords ni trofeos. Escribió simplemente: “Momentos especiales que sé que voy a extrañar…”.
Esta noche, en el Monumental del River Plate, termina una parte de la carrera de Messi. La marca que construyó alrededor de ella está lejos de terminar.
Mientras tanto, millones de niños seguirán soñando gracias a sus gestas sobre el césped; algunos volverán una y otra vez a sus vídeos en YouTube, otros recordarán sus regates, sus goles y aquellas jugadas imposibles. Y habrá quienes tengan la suerte de estar hoy en el estadio para asistir en directo a su último partido con la camiseta de Argentina. Seguramente, más de una lágrima caerá.

