El banquero Benjamin de Rothschild, máximo responsable del Grupo Edmond de Rothschild, falleció el pasado viernes 15 de enero a los 57 años de edad, según ha informado el grupo bancario. Rothschild ha muerto de un infarto en su residencia de Pregny (Suiza). Deja una fortuna valorada en 1,3 mil millones de dólares. 

Desde 1997 dirigía el banco que había creado su padre en 1953 que hoy opera en 33 países y cuenta con 2.700 empleados.  El Grupo Edmond de Rothschild, con sede en Ginebra, administra activos valorados en 190.000 millones de euros.

Los Rothschild son una familia originaria de Alemania y, desde el  siglo XVIII, han estado ligados al sector bancario europeo. Han sido pioneros en facilitar proyectos relacionados con el mundo de las infraestructuras, como el canal de Suez, y de sentar las bases del sistema con el que se trabaja en la actualidad en el sector de las inversiones financieras.

El magante francés era, además del presidente del consejo de administración de Edmond de Rothschild Holding, el propietario mayoritario de la compañía. Su mujer, Ariane, es la presidenta de Edmond de Rothschild Suisse.

Casado en 1999 y con cuatro hijas: Noémie (25 años), Alice (21 años), Eve (19 años) y Olivia (18 años), tenía hobbies más allá de la banca. Era aficionado a la navegación, los automóviles y el vino. Fundó un equipo de vela profesional, Gitana Team, y poseía varios viñedos en Francia, Argentina, Sudáfrica y España, donde en el año 2009 lanzó una empresa conjunta con la bodega Vega Sicilia.

Una familia golpeada por la tragedia

Esta tragedia no ha sido la única que ha golpeado a la familia. En julio de 2019 fallecía Iris Annabel Goldsmith, a los 19 años. Hija de dos de las familias más poderosas de Europa, Goldsmith y Rothschild, la joven no superó las lesiones causadas por un accidente de quad en una granja familiar.