Almirall ha obtenido un beneficio neto de 48,6 millones de euros en el primer trimestre de 2020, un 62,5% más que en el mismo periodo del año anterior, debido al aprovisionamiento de mayoristas, producido principalmente en marzo en Europa por el coronavirus, según ha comunicado la compañía.

El grupo farmacéutico registró un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 88,3 millones de euros entre enero y marzo, un 10,1% más que en el mismo periodo de 2019 (+9,7% a tipo de cambio constante), con la debilidad del margen bruto compensada por menores costes debido al Covid-19.

Por su parte, los ingresos de Almirall sumaron 247,3 millones de euros en el primer trimestre, un 6,5% más, con un crecimiento de las ventas netas del 7,5%, hasta los 241,3 millones de euros, impulsadas por los motores de crecimiento, el stock de mayoristas y un impacto positivo en el ingreso diferido que compensan la entrada de genéricos para Aczone.

En este sentido, la compañía ha asegurado que mantiene sus estimaciones financieras para 2020, “sujetas a una progresiva normalización del negocio a final del segundo del trimestre”.

Negocio familiar

Antonio Gallardo Carrera fundó el laboratorio farmacéutico Almirall en 1943. Con el tiempo, sus hijos, Antonio y Jorge Gallardo Ballart, se unieron a la empresa y años más tarde, tras el fallecimiento de su padre en 1988, tomaron las riendas del negocio, potenciando la modernización y la internacionalización.

Doctor en Ingeniería Industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Barcelona, Jorge Gallardo es presidente de Almirall desde 1988, habiendo ocupado previamente diversos puestos directivos en la compañía (incluyendo el de consejero delegado hasta 2011) desde su incorporación en 1965.

El directivo, que se sitúa en el puesto 26 de la lista Forbes de los 100 españoles más ricos con una fortuna que asciende a los 1.300 millones de euros en 2019, ha conseguido enderezar la valoración del grupo en bolsa, que en 2017 cayó hasta 1.444 millones. Ahora, Almirall vale un 86% más y aspira a situarse por encima de los 2.700 millones.

El presidente de Almirall pertenece a los consejos de administración de Grupo Plafin, Walton y Goodgrower; y es titular indirecto, junto a su hermano Antonio Gallardo Ballart a través de la sociedad Grupo Plafin, de 71.429.287 acciones de Admirall, y titular indirecto, también junto a su hermano, de otras 43.830.765 acciones de la Sociedad a través de Grupo Corporativo Landon.

Asimismo es Académico Numerario de la Real Academia de Farmacia de Cataluña y Académico Correspondiente de la Real Academia Nacional de Farmacia.

El ejecutivo fue presidente de Farmaindustria entre 1993 y 1995 y 2002 y 2004, siendo actualmente vicepresidente, y presidente de la EFPIA (European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations) entre 1998 y 2001, siendo actualmente miembro del Board de dicha institución.

Gallardo recibió la Medalla al Treball President Macià concedida por la Generalitat de Cataluña en 2011 y el premio a la Trayectoria Profesional concedido por el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña en 2015.