Tras ser señalados por el presidente ucraniano, Vlodymyr Zelensky, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados ayer por la tarde, porque —según el presidente ucraniano— siguen haciendo negocios en Rusia, el Grupo Porcelanosa no tardó en responder dar respuesta. Según la compañía, desde el día de la invasión rusa a Ucrania, el pasado 24 de febrero, ha paralizado toda su actividad económica en el país liderado por Putin; y, además, ha cooperado con ayuda humanitaria al pueblo ucraniano.

De hecho, los negocios del grupo que lidera María José Soriano en Rusia «responden al mínimo de los contratos fijados con los distribuidores multimarca antes de la guerra, que en el mes de marzo representó solo el 0,009% de las ventas de la compañía. El total de ventas en este país y durante ese ejercicio, computó a 197.000 euros».

Más allá de Rusia, Porcelanosa está presente en un total de 150 países, gracias a una estrategia de expansión global que ha sido llevada a cabo bajo el mandato de Soriano. Entre 2008 y 2014, la CEO de Porcelanosa consolidó los negocios de la compañía en el exterior con la apertura de diversas tiendas en Francia, Italia, Suiza, México o Estados Unidos.

Otra de las grandes apuestas de Soriano, que fue galardonada en 2015 con el Premio Trayectoria de la Fundación Globalis (por su recorrido empresarial), es la de la sostenibilidad y la innovación, ya que considera que la mirada al futuro es clave para el crecimiento de una empresa.