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Nautik Magazine

El Win Win gana la trigésima edición de la Superyacht Cup Palma Richard Mille

En la Clase J, el Svea ha vencido por solo dos puntos al Rainbow, capitaneado por Peter Harrison, CEO para EMEA de Richard Mille, patrocinador de la competición.

    El WinWin, ganador de la 30ª edición de la Superyacht Cup Palma Richard Mille. FOTO: Superyacht Cup Palma Richard Mille.

    La trigésima edición de la Superyacht Cup Palma se ha celebrado del 25 al 27 de junio en aguas de la bahía de Palma de Mallorca. La competición contaba este año con patrocinio, por primera vez, de la marca suiza de alta relojería Richard Mille, cuyo CEO para EMEA, Peter Harrison, competía a bordo del Rainbow, una réplica exacta del yate de la Clase J construido en 1934, que ganó ese año la Copa América de Vela.

    La Superyacht Cup Palma contó con la participación de una flota de veinte embarcaciones divididas en cinco clases –Clase J, Superyacht Clase A, Superyacht Clase B, YYachts y la División Multicasco–, con sistema de puntuación por hándicap, para nivelar los resultados de cada clase en el campo de regatas.

    Un campeón de origen vasco

    Después de los tres días de competición, el WinWin –un velero de 33 metros (108 pies) de eslora, diseñado por el ingeniero bilbaíno Javier Jaudenes, y botado en 2015– ha sido el ganador absoluto de la 30ª edición de la Superyacht Cup Palma Richard Mille tras completar una regata impecable y se convirtió en el segundo velero que conquista tres veces el título de la competición de superyates más antigua de Europa y referencia internacional para la gran vela.

    El barco ya había levantado el trofeo en 2016 y 2019, y con esta tercera victoria alcanza la categoría mítica del Rose, que el pasado año alcanzó el tricampeonato tras encadenar tres títulos consecutivos. El desenlace de la regata estuvo a la altura de una edición histórica. La última prueba, la llamada St. Regis Mardavall Mallorca Race Day, fue la que decidió el campeonato. En una jornada más reñida de lo previsto, WinWin logró el pleno de la victorias en su categoría Superyacht Clase A y se impuso en la última regata con apenas 54 segundos de ventaja, ofreciendo una extraordinaria exhibición de regularidad difícil de igualar en una flota de semejante nivel.

    Detrás de ese dominio hay mucho más que un barco rápido. La estabilidad de la tripulación ha sido uno de los pilares de un proyecto que, además, juega con una ventaja emocional difícil de cuantificar, ya que Mallorca es su base de operaciones. Para el propietario del WinWin, el armador alemán Kim Schindelhauer, esta victoria ahonda aún más su relación con la Superyacht Cup, ya que aunque este triunfo ha supuesto el tercero de WinWin, en realidad esta es la cuarta victoria absoluta de Schindelhauer en la regata, ya que en 2010 levantó el trofeo al mando del Scorpione dei Mari.

    La clasificación general evidenció la igualdad de esta edición. WinWin ganó por delante de Archelon, ganador de la Superyacht Class B, mientras que Atalante 1, Cervo y Spiip terminaron empatados, en una lucha decidida por mínimos detalles. La edición de 2026 ha servido también para afianzar nuevas categorías: en la clase YYachts, una categoría de reciente aparición, el Beati, de 23,80 m dominó con autoridad y pleno de victorias, superando a Distancia y Calabash. En la nueva división de Multicascos, Highland Fling se llevó el triunfo por delante de Allegra, con Layla completando el podio tras una competición muy reñida.

    Por su parte, la Clase J –formada por los dos barcos más espectaculares de la competición, el Rainbow y el Svea, herederos directos de la categoría creada para competir en la Copa América de vela de 1934, y que competían en Palma en un campo de regatas independiente– volvió a ser uno de los grandes atractivos, dejando algunas de las imágenes más impactantes de la semana, con estos monstruos de 39,95 metros de eslora. El CEO para EMEA de Richard Mille no pudo ganar la competición que va a patrocinar este y los próximos dos años, ya que, finalmente, se quedó a tan sólo dos puntos del Svea –el más moderno de los barcos Clase J, de 43,60 m de eslora, botado en 2017 y basado en el diseño de un Clase J de 1937–, que se impuso después de sumar tres victorias parciales frente al Rainbow.

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