El Club de Mar-Mallorca ha completado la última fase de su gran proyecto de remodelación, una transformación histórica que abre de par en par la marina a la ciudad y la consolida como uno de los nuevos enclaves de referencia del frente marítimo de Palma. Tras la reciente inauguración de sus nuevas pasarelas peatonales, que han permitido reforzar la conexión puerto-ciudad y eliminar barreras históricas entre el recinto y el entorno urbano, el complejo comienza a desplegar una renovada propuesta de experiencias, comercio y restauración frente al mar.
El proyecto incorpora un paseo marítimo que convive con el pulso de la ciudad a través de 1.350 metros cuadrados de superficie comercial. Este espacio, distribuido en 25 locales rodeados de vegetación y diseño arquitectónico abierto, combina boutiques náuticas, moda, joyería y servicios especializados, entre los que destaca la apertura de un Carrefour City. Asimismo, la infraestructura del club se articula ahora en cuatro edificios interconectados que albergan oficinas, marina seca, zonas exclusivas para socios, gimnasio, spa, salas polivalentes y áreas para eventos corporativos o privados. Para el público que desee disfrutar del complejo durante todo el año, se ha dispuesto una selección de Club Passes, manteniendo a su vez las áreas privadas reservadas para su histórica comunidad de socios.
La gastronomía se posiciona como uno de los pilares fundamentales de esta nueva etapa con tres propuestas principales y el regreso de un emblema de la zona. La primera apertura llega de la mano de Cantina Grill, establecimiento ubicado en el antiguo espacio del Bar de la Marina y capitaneado por el chef Perico Cortés. Con una cocina centrada en la parrilla y un enfoque informal pero cuidado, el restaurante ofrece desayunos y almuerzos en una amplia terraza abierta a los pantalanes, con previsión de ampliar su actividad al servicio de cenas próximamente.
La expectación de la temporada se centra también en el retorno del histórico Mar Salada by Crudo, liderado por los reconocidos empresarios de la hostelería local Juan Carlos Oliver “Nono” y Pedro Marrero. El espacio regresa reinventado en un restaurante acristalado con terraza que evolucionará de forma natural durante la noche; tras el servicio de cenas, elevará el ambiente para transformarse en un sofisticado punto de encuentro nocturno enfocado al público adulto.
Completa el despliegue gastronómico la llegada de Azotea Grupo, que desembarca en la marina mallorquina para gestionar dos nuevos conceptos: “Saltao de Mar”, un restaurante de inspiración peruano-mediterránea, y el lounge Club de Mar. Con la incorporación de estos operadores de primer nivel, el Club de Mar-Mallorca busca construir una oferta diferencial capaz de dinamizar el frente marítimo y atraer tanto a residentes como a visitantes internacionales más allá de la actividad estrictamente náutica.

